En algún lugar de África subsahariana, en una pequeña y remota aldea, Komona, una niña de 12 años, vive pacíficamente con sus padres, hasta el día en que es secuestrada por el ejército rebelde y se ve obligada a combatir como niña soldado. Por su capacidad para salvarse, le nombran “bruja de la guerra”. Su única salida y amigo será Mago, un chico de 15 años que desea casarse con ella. Este conmovedor drama canadiense es un retrato de denuncia hacia las penurias de la infancia y la supervivencia de los niños soldado, mostrado emotivamente a través de la voz, los ojos y experiencias de la pequeña protagonista (Rachel Mwanza).