Todos los fans de los libros de 'Harry Potter' saben lo complicado que fue adaptar todo el significado de la recta final de la historia a la gran pantalla. Una de las cuestiones más complicadas para aquellos que no han leído los libros fue el juego de varitas que tiene lugar al final de 'Las Reliquias de la Muerte' y que es la clave para la victoria de Harry como poseedor de dichas reliquias.

Pues al parecer, en esta escena que nunca vio la luz, el equipo de dirección decidió dar un giro a la historia de Draco Malfoy para llevarlo hacia la redención, y de paso quitarse de historias para explicar el intercambio de manos que tuvo la Varita de Saúco.

Como sabéis, la historia de J.K. Rowling explicó que, para poseer la Varita de Saúco, debe haber sido derrotado su anterior dueño. Con este detalle fundamental se construyó toda la trama final de 'Harry Potter', y es que el hecho de que Voldemort no consiguiese que dicha varita le obedeciera se debió en realidad al fuego cruzado entre Malfoy y Dumbledore, convirtiéndose el joven de Slytherin en el verdadero amo de la varita, y posteriormente Harry al haberle arrebatado la suya. De esta forma, la muerte de Snape fue en vano y la varitua obedecía únicamente a Harry, haciéndole el maestro de la muerte y permitiendo que la engañara una vez más para derrotar a Voldemort.

Poca cosa, ¿no? Pues para ahorrarse un poco este embrollo, ha salido a la luz un extracto de una escena que no llegó al montaje final, en la que es el propio Draco Malfoy el que ve un rayo de esperanza para derrotar al Señor Tenebroso y arriesga su vida rompiendo las filas de los mortífagos para lanzar su varita a Harry para que se defienda tras su milagrosa resurrección. Una forma fácil de convertir en héroe al personaje de Malfoy (aunque no fuese la forma en que Rowling quería) y explicar por qué la varita obedece al mago protagonista en un momentín. Y la cara de Voldemort/Ralph Fiennes no tiene precio.

¿Te hubiera gustado este cambio en la historia? Sin duda hubiera cambiado todo el arco de Malfoy para siempre. ¿Sería J.K. Rowling la que "vetó" esta fantasiosa escena?