Todo esto se debe, por supuesto, a la gran mente de J.K. Rowling, que construyó en su cabeza el mundo mágico con una capacidad de detalle sin precedentes. Los fans no se le quedan atrás a la escritora, y cada vez descubren más secretos y detalles que ella dejó en la historia para los más atentos.

Ese es el caso de la trama de Harry Potter y Ron Weasley en la clase de Adivinación. Cualquiera que conozca su día a día en Hogwarts sabe que los deberes eran un mundo para ellos y que había algunas clases, como Adivinación, donde no entendían nada y se les hacían eternas.

Pero en realidad ahora vas a descubrir que eran genios de leer el futuro sin saberlo. En 'Harry Potter y el Cáliz de Fuego', la profesora Trelawney mandó a la clase hacer predicciones con una bola de cristal.

Harry y Ron las pasaron canutas para realizar la tarea, así que decidieron inventarse una serie de tragedias que terminaron cumpliéndose una por una durante la celebración del Torneo de los Tres Magos:

La primera decía que Harry estaría "en peligro de ser quemado". En la primera prueba de la competición tuvo que enfrentarse a un dragón escupiendo fuego.

La segunda predicción "inventada" aseguraba que perdería su "más preciada posesión". Durante la segunda prueba Ron fue "secuestrado" para que Harry lo salvara.

La tercera revelaba que "alguien que pensaba que era su amigo le apuñala por la espalda", y Harry fue traicionado por el profesor Moody, que realmente era el mortífago Barty Crouch.

Y por último, el propio Harry predecía que "le iría muy mal en una pelea". Ni que decir tiene que el resultado del cementerio en el que Voldemort volvió a la vida y Cedric Diggory murió no se puede considerar que saliera demasiado bien.

¿Cómo se te ha quedado el cuerpo? Si te está explotando la cabeza, puedes seguir en bucle con todas estas teorías sobre 'Harry Potter'.