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ANALIZAMOS LOS AGRADECIMIENTOS DE LOS GANADORES

Los 13 tipos de discursos que veremos en los Goya 2015

No todos los discursos de los Goya siguen el patrón de "lloro, exclamo felicidad, digo que todos los compañeros se lo merecían más que yo, y agradezco este premio hasta al chico que envolvía los bocatas del rodaje". Los hay muy típicos, de flipar a lo "WTF" y también de ahogarse riendo. He aquí una recopilación de los tipos de alegatos que exiten en los Goya y que puede que vayan a repetirse este sábado.

Los discursos de los Goya

seestrena.com Los discursos de los Premios Goya

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1. El 'typical spanish'

El vómito de indignaciones (preferiblemente político-sociales) se ha convertido en un clásico. Presidentes, ministros y académicos son los objetivos principales de estos bonitos agradecimientos. La indignada histórica es, sin lugar a dudas, Candela Peña.

 

2. El que iba a ser corto pero no

Otro clásico. Va el ganador, sube al escenario y ante todos los invitados lo primero que se lo ocurre decir es: "ya sé que tengo que hablar poco porque tengo poco tiempo...". He aquí una muestra con María León como protagonista.

 

 

3. El punching-discurso

Propio de esos ganadores de la Academia de cine que sin levantar sospecha… ¡ZACA! Se la meten "hablada" a los académicos. Porque además de los ministros, éstos siempre (siempre, siempre) se lo terminan ganando. Vease el Langui en 2009:

 

 

4. El ZASCA de honor

Pero para fastidiar a los académicos de verdad, el "me enfado y no respiro" de Pedro Almodóvar. El director manchego, harto de ganar en los Goyas menos premios que jamones en la tómbola de las Fiestas de la Pradera, decidió estar sin ir a la gala durante ocho años. Se lo pidió Alex de la Iglesia y…voilà! Eso sí, a cambio, un discurso con unas cuantas collejas.

 

 

5. El #quélastimaperoadiós

Un discurso histórico ante la expectante mirada de Ángeles González-Sinde, la entonces ministra de cultura. La confrontación por la Ley antipiratería conocida como "Sinde" hizo dimitir a Alex de la Iglesia, ya que el director defendió siempre internet como el futuro del cine: "las reglas del juego han cambiado. Internet es el presente. Es la nueva ventana que nos abre la puerta al mundo".

 

 

6. El del curso de primaria

Una de las actrices españolas más internacionales como Penélope Cruz se aprende decenas de páginas de guiones en inglés y luego agradece los Goya leyendo un papel. ¿Los nervios? Posiblemente.

 

 

7. El multitudinario

Si ya son una auténtica pesadez todos los discursos, prepárense, amigos, cuando se ve salir a toda una troupe con 20 personas dispuestas a hacer fila ante el micrófono. Aprovechen para ir al baño, pillar algo de picar y leer por encima el grupo "goyesco" de whatsapps de los amigos. Por cierto, para multitudinario este:

 

 

 

8. El más dulce de todos

No todo es malo. Siempre está la actriz riquiña agradeciendo su premio. Que lo mismo no dice nada más especial, pero llega. Como Macarena García en 2013.

 

 

9. El llorón

Terele Pávez se lleva el premio "lagrimones de Goya". Las lágrimas son usuales, pero en este caso, a Pávez a penas le salían las palabras. Su discurso se resume en llorera, quejío, mano a la cabeza en plan "Oh Dios mío no me lo creo", sollozo, mano a la cabeza otra vez, "Gracias", sollozo y "Gracias y gracias". Emotivo es un rato, todo sea dicho.

 

 

10. El no discurso

Unos se pasan y otros se conforman con varios segundos de protagonismo. Porque los dos ganadores a Mejor Montaje por 'Lo imposible' en 2013 les bastó con dos agradecimientos, compartir el premio con el resto de nominados y una dedicación especial. Más rápido imposible. 20 segundos de reloj.

 

 

 

11. El histérico mortal

Esta reacción es menos habitual de lo que cabría esperar. Hace un par de años a punto estuvieron de llamar a seguridad para que controlasen a un actor al borde del patatús. Saltaba sin parar, iba de un lado a otro del escenario e interrumpía a sus compañeros cuando agradecían el premio. El equipo de la película cubana 'Juan de los muertos' se coronó como el mejor momentazo de aquella edición de los Goya.

 

 

 

12. "Yo nunca he tenido un Goya" así que hoy me planto un monólogo

A Concha Velasco sí se le permitió hablar un poco más de la cuenta en 2013. Para eso recibía un Goya de Honor. Pero la actriz, que nunca había ganado uno, va y se planta en medio del escenario con una interpretación digna de monólogo. De hecho lo era: la actriz repitió de memoria un extracto del monólogo que hacía en 'Yo lo que quiero es bailar', la obra de teatro que representó durante meses y que repasaba su vida.

 

 

 

 

13. El "perdónenme señores" por llevarme el Goya

Ya hay que tener mala suerte para tener que empezar un discurso pidiendo perdón. Pues al director Pablo Berger le pasó. Adriana Ugarte se equivocó al leer el nombre del premiado a Mejor canción original en 2013 y, por unos instantes, el premiado fue otro de los candidatos. Error histórico que dejó bien fríos a los verdaderos ganadores.

 

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