La ópera prima de Robert Eggers, 'The Witch' se convirtió en un "instant classic". Ha habido que esperar cuatro años para comprobar si su trayectoria se consolidaba. 'The Lighthouse' ha confirmado su extraordinario talento y aunque algunos han interpretado ésta pelicula como una casi parodica crítica a la masculinidad tóxica, la lectura personal de cada uno puede volar en distinta dirección.

Eggers ha enmarcado la película, una vez mas, en su Nueva Inglaterra natal, aunque esta vez durante el siglo XIX y con dos hombres absolutos protagonistas: Ephraim Winslow, Robert Pattinson, que trabajara bajo las órdenes de Thomas Wake, Willem Dafoe, el encargado del faro que tambien es un personaje casi vivo. El agrio carácter de ambos, mezclado con el aislamiento y el alcohol, irán creando tensiones cada vez mayores.

La película tiene un formato cuadrado y es en blanco y negro. Los diálogos son escasos y algunos soezmente brillantes, dejando el protagonismo a una banda sonora que se funde con el sonido ambiente de las olas rompiendo, la lluvia, el graznido de las gaviotas o la maquinaria del faro. Sonido que contribuye a que el espectador se zambulla en la espiral paranoica de los protagonistas.

Gran ovación al prolífico realizador Pupi Avati, director y guionista de decenas de películas. Muy agradecido al calor del público de Sitges, que él ha estereotipado rápidamente como "hombres de pelo y barba largas, acompañados de mujeres gordas".

A continuación se presentaba la también italiana 'The Nest', ópera prima de su director Roberto de Feo, quien estaba agradecido y emocionado no solo por presentar aquí su película sino por hacerlo ademas tras el homenaje a su compatriota Pupi Avati “una inspiración para muchos cineastas”, segun de Feo. ‘The Nest’ ha sido toda una sorpresa de buen hacer para un debutante. La historia de un niño paralítico y la extrema y extraña protección que hay a su alrededor mantiene la tensión a un ritmo muy pausado pero sin perderla. Un descubrimiento para los amantes del terror mas pulcro.

Opiniones encontradas con 'The Room' del director Christian Volkman, quien también hace su debut en la dirección de películas de imagen real tras realizar en 2006 la película de animación 'Renaissance'. La historia de una pareja que se muda a su nueva y enorme casa de campo y donde años atrás sucedió un horrible crimen. Pero no, no es una copia de 'Terror en Amytiville' aquí el conflicto viene porque en la casa hay una habitación que concede deseos materiales y con ello hace pensar en el "clásico ten cuidado con lo que deseas".

Para terminar el día, la gala Mèliés donde se ha entregado el premio a la carrera profesional a la actriz y directora Asia Argento. Además de proyectar una copia restaurada del original en color de 'Un viaje a la luna', el corto de Yorgos Lanthimos 'Nimic' y el último experimento de Gaspar Noé 'Lux Aeterna'.

Asia Argento en el Festival de Sitges | Gtres

Asia Argento ha entrado al Auditori bailando y cantando junto a su amigo, el director Gaspar Noé y el elenco de 'Lux Aeterna'. Ha caminado como una gran diva, enfundada en un vestido dorado para recoger su Méliès Career Award por su aportación al cine fantástico. Argento ha agradecido el premio aunque ha bromeado que a pesar de tener 36 años de carrera en el cine, ella tiene solo 44 y que aun le queda mucha carrera por hacer. Hasta aquí ha podido hablar la homenajeada porque en cuanto Gaspar Noé, quien estaba junto a ella en el atril para entregarle el premio, ha agarrado el micro ya no había quien le parase. El argentino ha dado el discurso probablemente mas largo y menos coherente de la historia del festival, y sera difícil arrebatarle este récord. Tanto es así que, tras la proyección de una copia restaurada y en color de 'El viaje a la luna' de Mèliés, Noe ha vuelto a subir al escenario, esta vez para presentar 'Lux Aeterna' y el público apenas le ha aplaudido, temeroso de que se arrancara de nuevo. Sin embargo esta vez sí dijo cosas interesantes sobre el contenido de que se iba a proyectar a continuación: “hacer películas es una pesadilla” o “esta es la realidad del cine francés actual”. Cuando a continuación vemos una pesadilla de estrés, luchas de egos, mansplaining, histeria y deshumanización, da qué pensar.

Charlotte Gainsbourg se interpreta a sí misma en un caótico rodaje donde el productor y director de fotografía boicotean la dirección de una actriz debutante en la dirección.Una crítica abierta al machismo dentro del cine, delante y tras la pantalla, que cuestiona las formas en que los considerados grandes directores del cine trataron a las actrices de su obra maestras. La película de 50 minutos de duración se rodó en solo cinco días y con un guion de apenas dos líneas y es un experimento formal, con pantallas partidas y luces y sonidos que ponen a prueba el sistema nervioso de espectador.