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'Mascotas' y otros viajes fascinantes de vuelta a casa

Este viernes se estrena en nuestras salas la nueva apuesta de la factoría Illumination. Repasemos qué otras películas infantiles tratan una vuelta al hogar de las mascotas perdidas.

Chloe en 'Mascotas'
El gato Chloe mira el pollo en 'Mascotas' | seestrena.com

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La factoría Illumination, tras los éxitos de sus películas de 'Gru, mi villano favorito' (y su spin-off, 'Minions'), se codea de tú a tú con los grandes del mercado, Dreamworks Animation y los que son ya palabras mayores, Pixar. Con 'Mascotas' ('La vida secreta de las mascotas' en su traducción más literal, y una gran declaración de intenciones) se asienta ya como un gran referente del cine familiar. Esta nueva película que presentan ahora tiene la estructura dramática de los grandes clásicos que han forjado este género: la ruptura de equilibrio que provoca un apartamiento repentino y una urgente vuelta a casa.

La mayoría del cine de animación y familiar, desde casi sus orígenes, ha tenido en este tipo de historias su modelo a seguir. Ya 'El mago de Oz' en 1939 veía a Dorothy separada de su mundo y adentrándose en otro que no conoce, acompañada de sus fieles espantapájaros, león y hombre de hojalata, para encontrar el modo de volver a Kansas. Las películas de 'Alicia en el país de las maravillas', sobre todo la de Disney de 1951, tenía esta misma escaleta prácticamente. 'Pinocho' (1940) se perdía y sólo quería volver a casa (y ser un niño de verdad, atravesando una isla infernal y hasta el fondo marino), y en 'El libro de la selva' (1967) había que llevar a Mowgli a la suya. El pánico de un niño a perderse y no poder volver a casa es aterrador, y en dos de las primeras películas que produjo Steven Spielberg con Don Bluth, 'Fievel y el nuevo mundo' (1986) y 'En busca del valle encantado' (1988), el pequeño protagonista (Fievel y Piecito, respectivamente) ansiaban volver a casa (un nuevo hogar, en ambos casos) y el reencuentro familiar. Spielberg tiene este modelo en 'E.T.' (1982) y en 'Inteligencia artificial' (2001) también (en la primera el protagonista del espacio exterior repite sin cesar que necesita un teléfono para llamar a su hogar, y la segunda es además un remake de `Pinocho´... ambas totems del cine con mayúsculas).

El cine de Pixar introdujo una nueva variante: cuando no miras a los juguetes / peces / insectos / sentimientos... ellos tienen vida propia. Y, como tú, como el maravilloso personaje de Burt Lancaster en la magistralmente desoladora 'El nadador' de 1968 ("las piscinas de esta urbanización forman un río hasta mi casa, y voy a volver cruzándolas nadando"), sólo quiere volver a su hogar de antaño o el nuevo que quiere formar (el mito de Ulises, básicamente, y su regreso a Ítaca). 'Mascotas' tiene estos dos referentes: 1. cuando no les ves hacen cosas 2. quieren volver a casa a toda costa. Quizá las películas que más claramente muestran estos dos soportes estructurales son éstas.

1970: LOS ARISTOGATOS

Disney ya había fallecido, no pudo ver completada su obra maestra, 'El libro de la selva', pero dejó bien encaminada la que, en principio, iba a ser un especial de televisión. 'Los aristogatos' narraba la traición de un mayordomo codicioso que, antes de esperar a recibir "lo suyo" de la rica aburguesada del París de finales del XIX / principios del XX, prefiere cargarse a los gatos. El "señora mayor que vive con gatos" se cumple aquí, pero de manera bastante glamurosa. El caso es que el mayordomo Edgar manda a los gatos a hacer puñetas, a las afueras. Y ellos, con un simpático vagabundo que se encuentran y que a la gata Duquesa le hace tilín (un claro clon de Baloo), unas ocas simpáticas (con un tío que lleva una tajada como para bailar flamenco hasta en la hora de la siesta) y unos sabuesos que quieren "desfacer el entuerto", la vuelta a casa se antoja como un gran viaje donde los nuevos amigos les harán entender que fuera de ese equilibrio que se ha roto había mucho nuevo que aprender y de lo que se puede disfrutar.

1989 - 1992 - 1997: CARIÑO, HE ENCOGIDO A LOS NIÑOS

La primera entrega de la saga protagonizada por Rick Moranis como esa simpática variación del "Mad Doctor" de toda la vida es la que más tiene esta estructura (las otras dos, sobre todo la segunda, 'Cariño, he agrandado al niño' y 'Cariño, nos hemos encogido a nosotros mismos' son otra historia). Los hijos de Moranis, y los vecinos amiguitos, eran reducidos por una máquina que bebía claramente de la que aparecía en `Tron´ (1982) y de lo que sucedía con esa nube tóxica de `El increíble hombre menguante´ (1957) (dices que los 80 nunca se han ido, pero es que los 50 tampoco). Con unos amoríos infantiles (el "loser" pretende a la "vainilla" como pasa ahora en la magistral 'Stranger Things'(2016) y unos amigos para siempre, el viaje de vuelta a casa se antojaba corto: cruzar el jardín. Pero nuestros héroes son ahora de proporciones diminutas, y ese jardín era casi como un nuevo Amazonas, con insectos del tamaño de dinosaurios. Una maravilla, con una música de James Horner que queda para el recuerdo.

1993 - 1996: DE VUELTA A CASA (DOS PELÍCULAS)

Quizá es la que menos recuerdas, tuvo hasta una secuela y una que se llama igual, pero no es de la misma saga. Tres sorprendentes amigos, un perro perdiguero, un cachorro de Bulldog y una gata del Himalaya, se ven separados de la familia con la que viven. Habiéndose quedado al cuidado de una amiga de la familia, los tres compañeros, ahora desamparados, emprenden un increíble viaje de vuelta a casa a través de la naturaleza virgen. Los tres amigos han de reunir todo su valor y confiar plenamente en sus compañeros con el fin de sobrevivir a feroces animales y la dureza del entorno... Podríamos decir que pertenece a ese club de "animales / bebés que piensan en alto" (porque la tecnología digital de mover la boca de los animales de los 30 y 40 aún no estaba desarrollada, ya sabes que a veces el truco en estas fábulas de animales era meterles en el hocico chicle para que estuvieran todo el tiempo mascando y luego ya, en post-po, incluir el diálogo pertinente... algo que hoy en día no creo que estuviera muy bien visto por las asociaciones que velan para que a los animales no se les hagan animaladas en los rodajes).

1995 - 1999 - 2010: TOY STORY (TRES PELÍCULAS)

Y llegamos a las joyas de la corona. Las tres películas tienen esta ruptura de equilibrio (de repente les sacan de su paraíso, su casa... más en concreto, el dormitorio de Andy) y tienen que volver desde: 1. la casa del vecino psicópata Sid 2. el rascacielos donde vive el pirado coleccionista 3. la guardería que tiene un universo propio con reglas de campo de concentración. Es más, la primera plantea además ese nuevo status quo de "síndrome de príncipe destronado" que tan bien narró Delibes: Woody deja de ser el macho alfa de la manada para cederle el título al nuevo, Buzz Lightyear. Al igual que en 'Mascotas' los dos tendrán que dejar sus rencillas aparte para salir juntos de este embrollo y, sobre todo, volver a casa atravesando un mundo que desconoce que, cuando no les miras... ellos viven. Obra maestra no, lo siguiente.

Manuel Velasco | Madrid | 05/08/2016

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