Unos personajes alocados pero con un uniforme muy cuerdo. Eso es lo que nos encontramos en 'Los amantes pasajeros', la última película de Pedro Almodóvar.

"La gran complicación era -explica el diseñador David Delfín- que era todo tan disparatado, la película era tan disparatada y los personajes estaban tan al límite que, ¡claro!, Pedro necesitaba que el vestuario fuera verosímil. No podía ser nada loco, porque ya bastante loca había ahí para...añadir más leña al fuego".

Por eso David Delfin escogió colores nada estridentes como el blanco, el celeste o el azul marino para el vestuario del equipo a bordo de 'Los Amantes pasajeros'.

Más trucos: para tanto trajín en las escenas utilizaron camisas bodys: "No había manera de que la camisa estuviese quieta. Estaba más tiempo fuera que dentro del pantalón. Así que optamos por esa decisión".

La aportación de Javier Mariscal se ve desde el principio de la película: suyos son los créditos iniciales y finales o la cartelería, hasta 4 versiones, pero con un denominador común. "Los colores son intensos para transmitir esa idea de comedia, de alegría, de locura -explica Mariscal- Es una película muy muy loca, muy Pedro"

Mariscal también firma toda la imagen gráfica de la aerolínea ficticia de la película: "La compañía se llama Península, con la 'Pe' grande. Le dije a Almodóvar: '-Oye, ¿Pe no es de Penélope? - Y de Pedro.'"

Un Pedro Almodóvar que -lo vuelve a demostrar en 'Los amantes pasajeros'- vuelve a tener identidad visual propia.