Coches. Persecuciones. Tiros. La adrenalina del cine y la velocidad en estado puro

Coches. Persecuciones. Tiros. La adrenalina del cine y la velocidad en estado puro

¿No tienes bastante con la saga 'Fast & Furious'? Las 25 mejores películas de coches de la historia

Si la saga 'Fast & Furious' se te queda corta, aquí te recomendamos 25 películas más para que des rienda suelta al pedal del acelerador.

Fotograma de 'Fast & Furious 8'
Fotograma de 'Fast & Furious 8' | seestrena.com

RUSH (Ron Howard, 2013)

Narra la rivalidad que mantuvieron dos grandes pilotos de Fórmula 1, el británico James Hunt y el austriaco Niki Lauda, sobre todo en 1976, año en el que Lauda sufrió un gravísimo accidente que casi le costó la vida. Chris Hemsworth y Daniel Brühl en un `feud´ con un desenlace que aquí no vamos a desvelar (no es lo del accidente de Lauda, claro, eso ya lo sabes). Maravillosamente bien rodada por el maestro Ron Howard, con homenajes evidentes a `Grand Prix´.

FURIA CIEGA (Patrick Lussier, 2011)

Después del asesinato de su hija y del secuestro de su nieto, Milton (Nicolas Cage), cegado por la ira, se convierte en un hombre vengativo que persigue implacablemente a los culpables. En su desesperado afán de venganza lo acompaña una sexy camarera (Amber Heard), al tiempo que es perseguido por la mano derecha del mismísimo diablo (William Fichtner). No te confundas, por el título en España, de aquélla del luchador ciego con Rutger Hauer. Ésta es `Drive Angry´, y pese a ser una serie B sin prejuicios contiene algunas de las carreras de coches más chulas que has visto jamás. Muy entretenida.

GRINDHOUSE: DEATH PROOF (Quentin Tarantino, 2007)

Gira en torno a un psicópata de la carretera llamado Especialista Mike, un asesino en serie que va aniquilando a sus víctimas, siempre chicas jóvenes, con su coche de especialista "a prueba de muerte". En España se proyectó meses después de la primera `grindhouse´ de Robert Rodríguez (ya sabes, este homenaje a este tipo de películas espanto-deliciosas). La puesta en escena es, como siempre en Tarantino, brillante.

CARS (John Lasseter, 2006)

El aspirante a campeón de carreras Rayo McQueen parece que está a punto de conseguir el éxito, la fama y todo lo que había soñado, hasta que por error toma un desvío inesperado en la polvorienta y solitaria Ruta 66. Su actitud arrogante se desvanece cuando llega a una pequeña comunidad olvidada que le enseña las cosas importantes de la vida que había olvidado. El sueño de Lasseter hecho realidad. Ahora estrenarán la tercera entrega. Después de leer este reportaje, ¿entiendes ya el nombre de su protagonista?

TRANSPORTER (Corey Yuen, 2002)

El ex operador de Fuerzas Especiales Frank Martin (Jason Statham) vive lo que parece ser una vida tranquila a orillas del Mediterráneo francés, donde presta sus servicios como un “transportador”, un mercenario que traslada bienes —humanos o de cualquier tipo— de un lugar a otro. Siempre sin preguntas de por medio. Frank, que en su Mercedes equipado lleva a cabo misiones secretas y a veces peligrosas, se apega a un estricto juego de 3 reglas que nunca rompe. Regla numero uno: Nunca modifiques el trato. Dos: Omitir nombres, Frank no quiere saber para quién trabaja o qué es lo que transporta. Tres: Nunca ver qué hay dentro del paquete. La carga más reciente de Frank aparenta ser igual a los incontables paquetes que ha entregado en el pasado. Ha sido contratado por un norteamericano conocido solamente como “Wall Street” para que lleve a cabo una entrega. Pero cuando Frank se detiene en el trayecto, se percata que su “paquete” se mueve... Lanzó la carrera de Jason Statham como nuevo héroe de acción, sirvió de base para varias secuelas en cine y hasta una serie de televisión. Persecuciones clásicas en estado puro, una delicia.

SESENTA SEGUNDOS (Dominic Sena, 2000)

Hace ya tiempo que Randall "Memphis" Raines ha dejado atrás su pasado delictivo. Pero cuando se entera de que su hermano está en peligro, para salvarlo se ve obligado a hacer lo que mejor sabe hacer: robar coches: 50 coches y un contrato. Fanático del automovilismo, Memphis es una leyenda en el negocio de robo de coches. No se le resiste ninguna cerradura, ninguna alarma. Era un remake de una del 74. Nicolas Cage y Angelina Jolie en el claro precedente y en la evidente referencia de la saga `The Fast & The Furious´. Ahora suena todo a ya visto, pero aunque no generó secuela sí inauguró en cierto modo una franquicia.

TAXI EXPRESS (Luc Besson, 1998)

Daniel, un joven repartidor de pizzas, consigue hacer realidad uno de sus sueños: obtener la licencia de taxi. Pero un encuentro fortuito con Emilien le pone en un aprieto: para conservar su licencia de taxi, han de detener a una banda que está desmantelando los bancos del país. Antes de producir la franquicia de `Transporter´ Besson firmó personalmente la primera entrega de esta saga de taxis locos. Las secuencias son brillantes, y es que el cine francés de acción (sobre todo el de Gaumont) es adrenalina pura.

RONIN (John Frankenheimer, 1998)

Como los hombres sin honor, llamados Ronin en Japón, en Europa abundan los expertos en peligrosas operaciones secretas que venden sus servicios al mejor postor. Estos mercenarios se limitan a cumplir la misión que les han encomendado, pero ignoran para quién trabajan y cuáles son los verdaderos objetivos de su actividad. En este caso, sólo saben que deben encontrar una misteriosa maleta. El especialista en coches John Frankenheimer (suya es también la ya citada 'Grand Prix') contó aquí con Robert DeNiro para filmar una de las mejores persecuciones que se hayan rodado jamás.

BREAKDOWN (Jonathan Mostow, 1997)

El coche de una pareja que viaja por el suroeste de Estados Unidos sufre una avería en una carretera desierta. Un camionero se ofrece a llevar a la mujer a un restaurante cercano mientras él espera en la furgoneta. Pero cuando él llega al restaurante nadie ha visto a su mujer. Otra vez Kurt Russell en carreteras. Recuerdo ver esta peli en el cine sin saber nada del argumento (a veces los trailers lo estropean todo) y estar intrigadísimo todo el rato. Es como `El diablo sobre ruedas´ pero con algunas paradas (tipo `Carretera al infierno´).

SPEED: MÁXIMA POTENCIA (Jan de Bont, 1994)

Jack Traven (Keanu Reeves) es un intrépido policía de Los Ángeles. Sobrevivir en esta ciudad no es nada fácil para un agente de la ley, pero Jack, además de disfrutar de una proverbial buena suerte, conoce perfectamente los trucos para sortear el peligro. Tendrá, sin embargo, que afrontar una dura prueba cuando queda atrapado en un autobús urbano que lleva instalada una bomba programada para explotar si el vehículo disminuye su velocidad a menos de 80 kilómetros por hora. Empieza así una loca carrera por la ciudad, con Jack intentando dar confianza a la joven pasajera (Sandra Bullock) que ha sustituido al conductor, herido por los secuestradores. El director de fotografía de clásicos de la acción como `Jungla de cristal´ debutaba como realizador con esta obra maestra de la velocidad. El `high concept´ de la trama es tan brillante que parece que el guión se ha escrito solo. Perfecta.

DÍAS DE TRUENO (Tony Scott, 1990)

Cole Trickle es un joven temerario que busca en la emoción de pilotar un bólido la audacia que le haga perder todos los miedos. Entra con buen pie en el complejo mundo de las carreras y no sólo se rodea de un buen equipo, sino que además cuenta con la inestimable ayuda de Harry, un buen amigo que sabe cómo estimularlo para alcanzar la gloria. El desaparecido, y brillante director por méritos propios, hermano de Ridley Scott unió por primera vez a Tom Cruise y Nicole Kidman en esta nueva película de carreras de coches que también tenía problemas de escrituras y reescrituras marca de la casa. Los productores querían `Top Gun´ "pero con coches". ¿Lo consiguieron?

CARRETERA AL INFIERNO (Robert Harmon, 1986)

El joven Jim Hasley (C. Thomas Howell) recoge con su cadillac a un autoestopista, John Ryder (Rutger Hauer), en una carretera de Texas. Cuando John le confiesa a Jim que es un asesino y que espera que le recojan y le lleven para matar, Jim lo deja en la cuneta y sigue adelante, pensando que lo ha dejado atrás. A partir de este momento, los dos empiezan a jugar al gato y al ratón. El asesino sigue matando y dejando pistas que inculpan al joven Jim de los asesinatos. Tuvo una secuela y un remake, pero ninguna da tanto miedo como ésta. El plano de Rutger Hauer en el asiento de detrás del coche de acogida produce más pánico la primera vez que se ve que la ducha de `Psicosis´. La música es magnífica.

LOS LOCOS DEL CANNONBALL (Hal Needham, 1981)

El objetivo es atravesar los Estados Unidos de costa a costa, y no existe ningún tipo de reglas ni normas. Los concursantes harán todo lo posible para ganar la competición y utilizarán toda clase de trucos para dejar fuera de combate a sus contrincantes. La locura de los `autos locos´ que también representó la factoría de animación de Hanna-Barbera durante los años 60. Es todo bastante delirio, y las secuelas (más pobres) demostraron que los americanos (y el público de videoclub de los 80) tenían sed de accidentes, porque esto va, sobre todo, de porrazos.

FRENOS ROTOS, COCHES LOCOS (Robert Zemeckis, 1980)

Roy y Luke Fuchs son dos hermanos que compiten en la compraventa de coches usados. Roy es un tipo sin escrúpulos, mientras que Luke es todo corazón. A la muerte de Luke, Roy pretende apoderarse del negocio de su hermano, pero no cuenta con la aparición de una hija de Luke que es su heredera... El futuro director de `Regreso al futuro´ ya le había cogido el gusto a los coches y a la velocidad a principios de los 80. Todo el final es una gran carrera con Kurt Russell (pre - `Death Proof´) haciendo `stunts´ arriesgadísimos.

MAD MAX, SALVAJES DE LA AUTOPISTA (George Miller, 1979)

En un futuro posnuclear, Max Rockatansky (mel Gibson), un policía encargado de la vigilancia de una autopista, tendrá que vérselas con unos criminales que actúan como vándalos, sembrando el pánico por las carreteras. Cuando, durante una persecución, Max acaba con Nightrider, el líder del violento grupo, el resto de la banda jura vengar su muerte. La primera entrega de la saga. Quizá, de sus 4 películas (todas de Miller), las mejores persecuciones están en las secuelas pares, pero ésta es la primera. Y sin ésta no habría empezado el delirio que concluyó con, de momento, `Furia en la carretera´.

LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000 (Paul Bartel, 1975)

La leyenda reza: "En el año 2000 atropellar conduciendo no es un crimen, es el deporte nacional". Es un poco como `Perseguido´ o `Rollerball´. Estas fábulas de "en el futuro los deportes y la televisión serán muy extremos. También tiene varias secuelas y remakes, pero más allá de la premisa los argumentos no dan para más (repetir la edición año tras año como en `Los juegos del hambre´, claro). Eso sí, como no podía ser de otra manera para entrar en esta lista las secuencias de acción son espectaculares (¡y sale hasta Stallone en uno de sus primeros papeles!).

THE FRENCH CONNECTION: CONTRA EL IMPERIO DE LA DROGA (William Friedkin, 1971)

Jimmy Doyle y Buddy Rosso son dos policías neoyorquinos que siguen la pista de una red de traficantes de drogas. El primero, que confía en su olfato, sospecha que una confitería de Brooklyn está implicada y convence a su jefe para intervenir la línea telefónica. Poco después, Doyle y sus hombres siguen al dueño de la confitería, que los conduce hasta Nicoly y Charnier, dos franceses que acaban de llegar a Estados Unidos. El director de `El exorcista´ y Fernando Rey, ¿qué puede salir mal? Cuando la veas ya no podrás volver a ver con los mismos ojos ese lugar mítico de Chicago en el que el Metro va por encima sin decir "ahí es donde la persecución de `French Connection´".

LAS 24 HORAS DE LE MANS (Lee H. Katzin, 1971)

Un piloto americano (Steve McQueen) vuelve a Francia para participar en la mítica carrera automovilística de Le Mans, tras un año alejado por una herida. Allí se enamorará de la viuda de otro piloto que murió en el mismo accidente. McQueen, apasionado de la velocidad (no perderse el reciente y espléndido documental que relata este accidentado rodaje) se empeñó en producir "la mejor película de coches jamás filmada". Una auténtica locura que se iba escribiendo sobre la marcha, nunca mejor dicho.

PUNTO LÍMITE: CERO (Richard C. Sarafian, 1971)

Kowalski (Barry Newman), que trabaja en un negocio de alquiler de vehículos, apuesta que es capaz de conducir de Colorado a San Francisco en menos de 15 horas. Por el camino se encontrará con personajes variopintos: unos intentarán competir con él; otros, directamente, impedir que lleve a cabo su hazaña. El mismo año de la ópera prima de Spielberg se presentó esta historia sobre carreras locas al margen de la ley. El final es perfectamente trágico, espléndidamente bien rodada (aunque todo lo de la radio pirata me sigue sobrando). Tiene remakes hasta televisivos.

EL DIABLO SOBRE RUEDAS (Steven Spielberg, 1971)

Cuando David Mann (Dennis Weaver) intenta adelantar a un camión cisterna no se imagina que el conductor se lo tomará como una ofensa personal. A partir de ese momento, el diabólico camionero someterá a David a una persecución mortal... Palabras mayores. La primera película del director de cine más famoso de todos los tiempos. No hay palabras para describir el talento que hay en cada plano, corte y composición de cuadro de esta verdadera lección de cine. Su primer paso por televisión tuvo tanto éxito que la película pasó a exhibirse después en cines de todo el mundo, algo sin precedentes. La sensación de claustrofobia (tú eres el conductor) y de terror total es tal que el final te dejará sin aliento. Cuando los faros de un camión se convierten en los ojos de un psicópata. Años y años después aún no se ha superado.

¡AHÍ VA ESE BÓLIDO! (Robert Stevenson, 1968)

Herbie es un Volkswagen escarabajo blanco con voluntad y pensamientos propios en esta aventura de la Disney que relata la relación del coche con sus diversos pilotos y conductores. Douglas (Dean Jones) es un piloto de carreras que, tras comenzar con poco interés por Herbie, cree que su repentina victoria se debe a su habilidad y no a la de nuestro protagonista. Finalmente se dará cuenta del valor del coche cuando un tramposo rival trame un complot para robarle a Herbie. La primera película de la saga (no recuerdes sólo la de Lindsay Lohan, hombre). El director firmó los dos clásicos de tu infancia, `La bruja novata´ y `Mary Poppins´. Las persecuciones son muy cucas.

GRAND PRIX (John Frankenheimer, 1966)

Pete Aron (James Garner), un corredor del Grand Prix americano, es expulsado de su equipo, el Jordan-BRM, por su responsabilidad en un accidente, en el que resultó herido el corredor británico Scott Stoddard. Ficha entonces por un equipo japonés, manteniendo, al mismo tiempo, una relación con la mujer de Stoddard. Filmada con técnicas novedosas y puntos de vista inverosímiles, esta película supuso una revolución a la hora de filmar carreras. El espectador prácticamente podía conducir estos coches de Fórmula 1. Maravillosa.

UN TRABAJO EN ITALIA (Peter Collinson, 1969)

Tras salir de la cárcel, Charlie Croker (Michael Caine) se dispone a ejecutar un plan minuciosamente organizado: robar un cargamento de oro en las calles de Turín por medio de un gigantesco atasco de tráfico. Cuenta para ello con la ayuda del brillante criminal Mister Bridger (Noël Coward) y de una banda de criminales. Una vez realizado el atraco, lo difícil es sacar el botín del país, porque la policía y la mafia le pisan los talones. Tanto en este original, como en la secuela con Charlize Theron, la persecución de los "minis" (su mejor campaña de promoción hasta la fecha) es lo que más se recuerda. En un capítulo de la primera temporada de `MacGyver´ fusilan estas imágenes sin pudor alguno.

BULLIT (Peter Yates, 1968)

Frank Bullit es Teniente de la policía de San Francisco. Un ambicioso político le encarga que proteja a un testigo protegido al que persigue el Sindicato del Crimen de Chicago. A pesar de que Bullit toma todas las precauciones posibles, no puede evitar que sea asesinado. A partir de ese momento, se empeñará en investigar minuciosamente el caso, que es bastante más complejo de lo que parecía a primera vista. Mr. Cool Guy (Steve McQueen) ya demostró aquí su pasión por la velocidad. ¿Es la mejor persecución de todos los tiempos? Una de las mejores, sin duda. Al menos la más molona.

AQUELLOS CHALADOS EN SUS LOCOS CACHARROS (Ken Annakin, 1965)

En 1910 tiene lugar una gran carrera entre Londres y París que es patrocinada por el rico editor de un periódico británico. Los participantes proceden de todas partes y protagonizan toda clase de peripecias, rivalidades y aventuras amorosas. Los míticos `Autos locos´ (de los que luego hablaremos más) en estado puro. Como curiosidad, George Lucas es tan fan de esta película que, si te fijas en el nombre del director, entenderás el por qué de Skywalker.

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Manuel M. Velasco | Madrid | 12/04/2017

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Manuel M. Velasco

Manuel es guionista y director de cine, teatro y televisión. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la UEM (primero de su promoción) y Diplomado en Dirección de Cine por la ECAM, cuenta en su filmografía como director con algunos cortometrajes multipremiados en festivales nacionales e internacionales en los últimos años, como "Cambio de Agujas" y "Los Niños del Jardín", así como en el NotodoFilmFest ("Arrrggghhhh!!!!!", "The Look of Love", "Toda la Verdad..."). También ha dirigido "Fashionlins", el Fashion Film de Ágatha Ruiz de la Prada que inauguró la Miami Fashion Week / Miami Fashion Film Festival.

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