La actriz Emma Watson volvió a su más tierna infancia para recoger en Los Ángeles el premio Bafta al Artista Británico del año. Volvió concretamente a los 10 años, cuando rodaba la primera película de 'Harry Potter' y su hamster Millie murió de un ataque al corazón.

La actriz de la saga mágica recordó, en tono bromista pero emocionada, cómo se sintió apoyada por todo el equipo de producción de la película, que construyó un pequeño ataúd para su mascota y lo enterró en una diminuta tumba que tenía una placa plateada con el nombre de su hamster.

La anécdota fue acogida con risitas entre el público, aunque también hubo quien la miró con gesto más serio, conscientes de que el temblor de su voz denotaba que no estaba tan de broma como parecía.

"Este premio va por ti, Millie", dijo bromeando Emma Watson al despedirse.

"Sois muy especiales para mí", añadió. Con esta anécdota y esta afirmación agradecía a toda la industria del cine británico, el lugar donde creció, según señaló en el discurso, su apoyo durante su formación como actriz.