Adrenalina pura. Eso es lo que debe de sentir Tom Cruise cada vez que graba alguna escena como esta, en la que arriesga su vida.

Esta vez se ha tenido que colgar de un Airbus A400M a más de 1.500 metros de altura y a una velocidad de más de 200 kilómetros por hora.

El desafío forma parte de una de las escenas de su nueva película, 'Misión Imposible 5', aunque ya ha demostrado que para él no hay misión imposible que valga, porque la foto no esconde trampa ni cartón: es el mismísimo Tom Cruise, con sus 52 años y su traje de chaqueta. Llegára así a la gran pantalla en diciembre de 2015.

El actor siempre prefiere ser él quien grabe las escenas más peligrosas de sus películas en vez de que lo haga un doble. Ya está acostumbrado a irse por las alturas y a tenernos a nosotros en vilo, como ya hizo en otra 'Misión Imposible: protocolo fantasma'.

En esa ocasión se subió, sin arnés, a la torre Burj Khalifa de Dubai, un rascacielos de más de 828 metros de altura.

Tom Cruise subido a la Burj Khalifa Tower