Te damos la respuesta

Te damos la respuesta

¿Por qué comer espárragos cambia el olor de nuestro pis?

Lo notas cada vez que te meter entre pecho y espalda un revuelto de trigueros o un plato de espárragos con mayonesa. Sí, esta hortaliza cambia el olor de tu orina. ¿Por qué? Te contamos el secreto y te hablamos de otros alimentos con los que pasa lo mismo.

Los espárragos cambian el olor de nuestra orina.
Los espárragos cambian el olor de nuestra orina. | Morguefile

Hay una canción de Un pingüino en mi ascensor que resume un poco lo que queremos contar en este artículo. Es una versión de 'What's in a kiss' de Gilbert O’ Sullivan que él rebautiza como "¿Qué hay en mi pis?" La letra dice así: "¿Qué hay en mi pis? Doctor, dígame, ¿qué hay en mi pis?". Pues nos ponemos la bata de galeno para tratar de dar respuesta a uno de esos enigmas que nos llaman la atención desde siempre: esos alimentos que hacen que nuestra orina tenga un olor especial y que convierten el cuarto de baño en una sinfonía de aromas, no siempre agradables, que nos hacen sorprendernos de las maniobras de la madre naturaleza… Analizaremos cuáles son los alimentos más detectados por la gente en su 'agüita amarilla' y por qué le dan un olor especial.

Espárragos. Los reyes del mambo en cuánto a dar olorín a nuestro pis. Es comernos un plato de espárragos, esperar el ratillo de turno para ir al excusado y notar un perfumillo raro que emana de nuestro pis. Sí, los espárragos llevan toda la vida siendo los modificadores del olor urinario number one. El motivo de esto lo han investigado no pocos sabios. Desde los franceses en los 80, que para eso son los reyes en cuanto toca hablar de cosas escatológicas, hasta universidades y todo. Parece que el secreto reside en dos componentes del espárrago: el ácido asparagúsico y la S-metilmetionina que, tras diversos procesos metabólicos, acaban dando lugar al olorcillo de marras en el cuarto de baño. Curiosamente, hay personas (esto es genético) que no son capaces de notar los efectos del espárrago en su orina.

Ajo. Metil mercaptano. Esto es lo que contiene el ajo y que hace que, después de comer un arroz con ali oli o unas alitas de pollo al ajillo, el olor de nuestra orina, de nuestro sudor o de nuestro aliento cambie notablemente.

Cereales de trigo inflado cubiertos con miel. Solo hay que buscar en Google o hablar con los amigos: hay multitud de testimonios, muchos en primera persona, que aseguran que, tras tomar cereales de trigo inflado, su orina huele diferente.

Pollo. Rico en vitamina B6, que se elimina, sobre todo, a través de la orina. Si consumimos pollo en las cantidades suficientes, podríamos notar un cierto olor en nuestra orina. Es un aroma dulzón y penetrante que te hace pensar que, en lugar de en el cuarto de baño, sigues en la cocina frente a tu tazón. No se sabe a ciencia cierta cuál es la causa, pero en Wikipedia aseguran que han preguntado incluso a los fabricantes sin que ellos mismos sean capaces de dar una respuesta coherente.

Café. Como diurético que es, el café nos hace ir al servicio más a menudo. El olor, a medida que vamos perdiendo líquido y nos acercamos a la deshidratación, se hace más fuerte. Por ello, muchos adictos a la tacita de café, explican que no es raro que su orina cambie de olor.

Javier Sánchez @srjaviersanchez | Madrid | Actualizado el 23/06/2018 a las 13:22 horas

Los mas vistos

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.