¡Te hemos pillado!

¡Te hemos pillado!

6 errores que cometes cuando cueces patatas

Si eres de l@s que piensa que cocer patatas es una tarea fácil, te equivocas, y mucho. Esta imprescindible técnica culinaria requiere algún que otro conocimiento y el respeto a las reglas fundamentales. Sí, lo habéis entendido bien, cocer patatas es un arte como puede ser lograr una esferificación. Pero os desvelamos todos los trucos para que las patatas os queden de 10.

Laia Zieger | Barcelona | 29/11/2018

Las patatas cocidas quedan así de buenas.
Las patatas cocidas quedan así de buenas. | Max Pixel

¿Hay que limpiar las patatas antes de cocerlas? ¿Las echamos al agua justo cuando empieza a hervir? ¿Se preparan todas igual? ¿Hay tiempos de cocción óptimos para cada variedad? Uy, ¡cuántas dudas pueden surgir a la hora de preparar patatas! Casi tantas que en más de una ocasión (¡confiesa maldit@!) has optado por abrir una pizza congelada y olvidarte de tanto mareo. A continuación, resolveremos todas estas dudas y mitos existenciales que rodean algo tan aparentemente básico como la preparación de las patatas. ¿Cuáles son los principales errores a evitar? TODO, te contamos TODO.

patatas | Cocinatis

Error 1: cocinar patatas que ya han germinado

Ante todo, una regla básica que vale para casi todo en la cocina: para lograr una buena receta, hay que seleccionar materia prima de calidad. Ello incluye asegurarse que las susodichas patatas que usaremos están en buen estado y, por tanto, aún no han alcanzado un estado de germinación (o en algunos casos, casi casi mutación). ¿Y eso por qué? Pues por algo tan básico como que los brotes contienen solanina, un glucoalcaloide cuyo consumo en exceso puede causar intoxicaciones y que, con el efecto añadido del calor, puede resultar aún más nocivo para el organismo. A evitar absolutamente.

Error 2: pensar que todas las patatas son iguales

Variedades de patatas | Cocinatis

Existen miles de variedades de patatas distintas (si no, que se lo pregunten a los peruanos, que tienen a más de 3.000 papas diferentes solo en su país) y, sí, a cada uno su tipo y tiempo de cocción específico. Para prepararlas en agua o al vapor, hay que privilegiar las patatas de carne firme como la Red Pontiac o la Charlotte. Por lo contrario, para un puré o patatas fritas, lo mejor son las Baraca, Draga, Kennebec o agria, de texturas más tiernas y untuosas. Para el horno: las Samba, Spunta o Flamenco.

Error 3: pasar de una primera limpieza

Lavar patatas | Cocinatis

Te pasas 10 minutos limpiando cualquier fruta o verdura y, sin embargo, formas parte de este grupo de personas que no limpia las patatas antes de echarlas a la olla. "Ya las pelaré después de hervirlas", te dices muy equivocadamente a ti mismo. Pues no. ¡Muy mal! Deberías saber que si se hierven sin una primera limpieza o sin ser previamente peladas, allí quedan en remojo tooooodos los residuos y pesticidas de la tierra, que chutaremos directamente a nuestro organismo.

Error 4: esperar a que el agua hierva para echar las patatas

Hervir patatas es tan arte, tan acto de fe, como cocer espaguetis. Los profesionales de la cocina apuntan como otro error muy frecuente el echar las patatas al agua justo cuando esta empieza a hervir. El proceso, sin embargo, debería empezar en agua fría y, desde el momento que encendemos el fuego, contaremos entre 15 y 20 minutos a fuego medio para alcanzar el punto de cocción perfecto del tubérculo. Así evitamos que se deshaga en migas y que no aguante enterita hasta el plato (¡un bajón de primera!). El truco para saber si la patata está bien echa es pinchar la punta de un cuchillo en el centro de la pieza. Si se retira fácilmente, ¡está lista!

Error 5: pelarlas en crudo

¿Quién no ha querido pirarse corriendo tras ver un kilito de patatas por pelar dispuestas en la mesa? Si queréis una técnica facilona (per-fe-cta para cocineros vagos) que os cambiará la vida y os hará ganar tiempo, simplemente tenéis que hervirlas previamente y cuando finalice la cocción esperar unos minutos a que se enfríen: Voilà! La piel saldrá (casi) solita.

Error 6: tirar el agua de cocción

La tendencia está en minimizar los residuos y recuperar los restos alimenticios para darles una segunda vida. Así pues, vayamos a hacer lo mismo con el agua de cocción de nuestras queridas patatas. Pero la recuperamos, no para cocinar (en ningún caso: ¡puaj!) sino para limpiar el suelo. Sí, lo que oyes, olvídate de friegasuelos que huelen a pino o limón, y pásate al jugo de patata, mucho más de moda. A tope de almidón, ya lo usaban las abuelitas, como potente quitagrasa. De paso, recordaremos aquella gran frase de "la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma".

Patatas al horno | Cocinatis

Los mas vistos

Hogarmania

Cómo colocar un techo aislante acústico

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.