Se avecinan tiempos duros...

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10 consejos para sobrevivir a las cenas prenavideñas y llegar vivo a las fiestas

Es época de quedadas con amigos, compañeros de trabajo y demás fauna... Aquí tienes nuestros consejos para que no acaben contigo

Javier Sánchez | Madrid | 28/11/2018

Pon coto a las cenas prenavideñas.
Pon coto a las cenas prenavideñas. | PIxabay

Son días de muchos compromisos, de quedar con amigos, compañeros de trabajo, de estudios, los del gimnasio, los de la piscina, los del club de ajedrez... ensayos generales antes de lo gordo de verdad, la Navidad por todo lo alto con la familia. Estas citas van poco a poco minando nuestra salud y nuestro power, dejándonos con muy poca batería ante el choque final con el cava y los turrones. Si quieres sobrevivir y llegar en condiciones un poco menos lamentables a la cena de Nochebuena, sigue nuestros consejos.

Vigila el alcohol en las cenas de Navidad. | Pxhere

1. Ve solo a las cenas estrictamente necesarias. Entendemos que vaya a la que se monta en el curro o a la de los amigos de toda la vida, pero quizá hay algunas que te puedas saltar, ¿no crees? La que organiza el club del montañismo al que te unes una vez al año puede ser prescindible y lo mismo pasa con la de tus ex compañeros de sexto de EGB.

2. Cuidado con el alcohol. Nada nuevo bajo el sol. Muchas de estas citas tienen lugar en 'juernes', por lo que conviene echar el freno de mano y evitar un viernes duro. Además, ten en cuenta que ya vas a beber bastante en Navidad. Por otro lado, el autocontrol con las cervezas y el vino te asegurará momentos incómodos a la par que ridículos.

3. No te ocupes de organizarlas. Huye del comité organizador como si de la peste se tratara. Ten en cuenta que, ante cualquier queja o reclamación porque el local no esté a la altura, vas a ser señalado. Y eso no mola. Sin embargo, si te mantienes al margen y dejas que otros asuman esa responsabilidad, podrás ver su fracaso desde la barrera. Mucho mejor, donde va a parar.

4. Mantén las distancias. Una regla buenísima. Esas son noches de bajada de barreras y en las que pueden acechar buitres, pesados y demás gente que no te podrás quitar de encima si les das un poco de bola. Es más, puede ser que incluso sientas la tentación de pasar a formar parte de ese grupo acechador. No lo hagas si tienes algo de autoestima.

Cena con amigos | agencias

5. Cena con moderación. Otro consejo que, no por obvio, hay que dejar pasar. A nadie le gusta que acabes con los entrantes como si no hubieras comido en un mes y rebañar todos los platos hasta que no quede ni un gramo no es la mejor idea teniendo en cuenta que en unos días vas a estar haciendo frente al cordero de tu madre o al besugo de tu padre.

6. Cambia los menús largos por un picoteo ligero. La hostelería está interesada, obviamente, en que te entregues en cuerpo y alma a sus menús y que pagues una cuantía importante por ellos. Ellos quieren tus billetes de 50 euros en su mano y harán todo lo posible por conseguirlos pero, si te paras a pensar, caerás en la cuenta de que no te hace falta toda esa comida y que con unas ensaladitas y unas raciones para compartir estarías mucho mejor.

7. No alargues la noche. El final de la cena debería ser el final de la noche. Es esta una regla que todos deberíamos tatuarnos en la piel, porque lo que empieza una vez que pagas la cuenta y sales del restaurante es una procesión por antros sin nombre, karaokes, discotecones y, si la cosa se complica, afters de dudosa reputación de los que sales pensando "¿qué demonios estoy haciendo con mi vida?".

Copiosas comidas en Navidad | G+J

8. No hables del trabajo. Este es un consejo especialmente dedicado para esas celebraciones de empresa donde, de repente, te ves alternando con jefes, personas de departamentos que no sabías ni que existían y becarios de los que no recuerdas el nombre. Es un buen día para olvidarse de cosas tan espantosas como archivos Excel, recordatorios de reuniones o balances anuales. Por favor.

9. No remuevas el pasado. Este es un consejo especialmente dedicado para reuniones de ex alumnos o de ex amigos con los que ya nunca te hablas más allá de comentarles un vídeo de perritos en Facebook. Puede ser que haya cuentas pendientes del pasado encima de la mesa o incluso situaciones que ocurrieron y que fueron MUY incómodas. No las saques a pasear.

10. Cuanto antes, mejor. De nada sirve aplazar el horror: siempre llega. Por eso, lo mejor que puedes hacer es intentar que todo esto suceda lo antes posible. Ten en cuenta que, además, posponerlas a mediados de diciembre es un error ya que se acaban pegando con las celebraciones navideñas DE VERDAD. Y eso, creenos, sí que no te interesa.

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