CINCO PASOS PARA PREPARAR Y CONSERVAR LA MEZCLA

CINCO PASOS PARA PREPARAR Y CONSERVAR LA MEZCLA

La masa de pizza, mejor si es casera

La masa de pizza es una masa básica y sencilla que, preparada en casa, mejora de forma importante el resultado de las pizzas caseras. Te contamos cómo hacerla y conservarla con cuatro ingredientes básicos: agua, harina, levadura y sal.

Masa de pizza casera
Masa de pizza casera | Cocinatis

Esta masa no requiere tener conocimientos de amasado para hacerla. Como entre sus ingredientes lleva levadura de panadería, hay que dejar levar la masa durante una hora antes de poder estirarla y hornearla.

El problema está en que no siempre tenemos tiempo de dejarla reposar. ¿Qué podemos hacer? ¿Se puede congelar? ¿Cómo acelerar el proceso? Te contamos todo lo que tienes que saber para preparar una buena masa de pizza en cualquier momento.

Masa de la pizza

Lo primero que hay que hacer es preparar la masa para la pizza. Generalmente, para 1 kilo de harina se utilizan 20 gramos de levadura fresca de panadería (o su equivalente en levadura seca de panado, que serían 6,6 gramos), 580 gramos de agua y 26 gramos de sal. Con estas proporciones, puedes preparar pizzas del tamaño que quieras. Debes unir todos los ingredientes y amasarlos hasta conseguir una mezcla elástica, que no se pegue en las manos.

Fermentación

Una vez lista la masa, hay que dejarla fermentar en un bol durante una hora en un lugar cálido. Unta un poco de aceite para que no se pegue. Durante este tiempo, la masa crecerá y creará burbujas de aire, lo que hará que luego suba en el horno.

Cómo acelerar la fermentación

Si quieres acelerar el proceso de fermentación y tener tu masa para pizza en menos de una hora, puedes precalentar el horno a 30 grados durante 5 minutos, apagarlo y dejar la masa dentro. A esta temperatura, la levadura actúa más deprisa y, en 30 ó 40 minutos, puedes tener tu masa lista para formar la pizza.

La masa de pizza, mejor si es casera

De un día para otro

Otra alternativa es preparar la masa y dejarla fermentar en frío, guardando el bol en la nevera tapado con film transparente. Así, retrasarás la fermentación, la levadura irá haciendo efecto más lentamente y tu masa de pizza tendrá más sabor.

En estos casos, se recomienda reducir un poco la cantidad de levadura y, el día que vayas a preparar la pizza, dejar que la masa atempere un rato antes de darle forma.

Así, si sabes que al día siguiente cenarás o comerás pizza, podrás hacer la masa con un día de antelación y reducir el trabajo en la comida del día siguiente.

¿Se puede congelar?

Otra alternativa es preparar una masa grande, dividirla y congelarla. Debes hacerlo después del proceso de fermentación.

Una vez haya levado, divide la masa en tantas porciones como quieras. Puedes congelarla tal cual, o bien darle forma, estirándola con las manos o ayudándote de un rodillo. Después, coloca cada masa sobre papel de horno, apila una masa sobre otra y guárdalas bien tapadas para que no se resequen.

En este último caso, solo tendrás que sacarla del congelador, rellenarla con tus ingredientes favoritos y, con el horno muy caliente, hornearla. Si, por el contrario, congelas las masas sin darles forma, tendrás que esperar a que se descongelen para poder trabajarlas.

Con estos sencillos trucos, podrás tener guardadas tus masas y preparar unas deliciosas pizzas caseras en cualquier momento.

Mía para Cocinatis | Madrid | Actualizado el 23/06/2018 a las 13:18 horas

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