Vigila las cervezas, colega

Vigila las cervezas, colega

Esto es lo que una noche de borrachera es capaz de producir en tu cuerpo

Si piensas que lo único que vas a tener es una buena resaca… te equivocas. Atento a todo lo que pasa en tu organismo

Copas de alcohol
Copas de alcohol | Getty Images

Puede que pienses que tomar unas cervezas un día a la semana no tiene nada de malo… Tienes en la cabeza que alcohólico es el que bebe a diario y te congratula saber que tu eres una de esas personas que "controla a saco" y que es capaz de beber sin tirar su dignidad por los suelos. Beber de más tiene consecuencias, amigos. Por supuesto. OF COURSE. No se trata únicamente de una mañana de bajón épico, sino que hay más efectos secundarios provocados por el hecho de dejarse ir y acabar bebiendo media docena de cervezas. Al lío.

Barriga | Agencias

Estás hinchado como un bote. Levántate y mírate ante el espejo, criatura. Seguramente verás a una versión XL de tu cuerpo. ¿Con solo una noche? Pues sí. El alcohol es un causante de hinchazón y la deshidratación severa que provoca hace que tu cuerpo diga “oye, vamos a retener líquidos, que aquí lleva sin entrar agua un rato”.

Sudas como un runner. De nuevo es la deshidratación la que hace que la regulación de temperatura en tu cuerpo falle. La clásica frase de que “estás sudando el alcohol” de anoche tiene sentido. En serio.

Te cuesta pensar. Mmm… esa incapacidad de tu cerebro para razonar y pensar con claridad los días de resaca… Tu borrachera se ha llevado por delante un montón de células e incluso hay autores que hablan de encogimiento del cerebro o de daños en el lóbulo frontal. Glups.

Tienes tembleque. Esto tiene que ver con el bajonazo en tus niveles de azúcar en sangre producido por ¡oh, sí! esos copazos que te metiste entre pecho y espalda pese a que no parecía una buena idea seguir bebiendo.

Ansiedad | Internet

Sientes ansiedad y estás un poquito depre. Tiremos una vez más de refranero español para acordarnos de aquello de ‘noches alegres, mañanas tristes’. Los cubatas han estado jugando con tus niveles de serotonina y el resultado es que estás hecho una piltrafa emocionalmente.

No eres capaz de dormir (bien). Eso de dormir como un bebé tras una borrachera es poco más que un mito. Es cierto que es posible que caigas en la cama desplomado y hecho polvo pero la realidad es que el alcohol reduce la fase REM del sueño, que es la más reparadora (auch).

Te levantas con moquillo, malestar, un poco de fiebre... Una noche loca con entrada de alcohol en el cuerpo a lo grande deja tocado el sistema inmunológico de tu cuerpo, abriendo la puerta a que virus y bacterias hagan su agosto. Si te pones malo, deberías culpar a los vinos que te sobraron la noche anterior.

¿De qué color son los mocos de la alergia? | Agencia

Se te dispara el pulso cardiaco. Beber de más afecta la capacidad de tu cuerpo para regular los ritmos del corazón, por lo que pueden venirte taquicardias de repente y sin avisar para darte el sustito.

Moraleja: Todos estos síntomas –incluida la hinchazón- desaparecen en el transcurso de unos días, siempre que dejes de beber, eso sí. El problema es si las noches locas se vuelven más frecuentes de lo habitual. Tu cuerpo es sabio, pero no es capaz de hacer milagros.

Javier Sánchez | Madrid | 31/03/2018

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