El mínimo del hielo en el Ártico de este año ha sido el 3º más bajo desde que se inició el seguimiento continuado desde satélite, según los datos recientemente publicados por el NSIDC (National Snow and Ice Data Center).

Tras los años 2007 y 2012, este 2019 presenta la menor extensión de hielo a fecha actual desde 1978. Y a parte de su relación directa con el aumento del nivel del mar, este deshielo ártico tiene otra consecuencia que redunda en un mayor calentamiento y que tiene que ver con el albedo, la parte de la radiación solar que puede ser reflejada o atrapaba por nuestro planeta según la superficie donde incida.