En caso de fuertes temporales, nunca hay que cruzar un río o una rambla, aunque se encuentre completamente seca, ya que la fuerza del agua podría provocar una inundación a gran velocidad.

Encontrarse en el interior de un coche se considera una situación de riesgo, ya que el peso del vehículo, que se traduce en fuerza de agarre en estado normal, cuando empezase a llegar el agua, por el Principio de Arquímedes, experimentaría un empuje hacia arriba.

Estar en el interior de un vehículo sería una situación de riesgo. El motivo es que, debido al principio de Arquímides, el coche experimentaría un empuje hacia arriba y con que sólo se elevase a 45 centímetros, la fuerza de agarre de la que dispone el coche se vería reducida. Asimismo, si a eso se suma otra fuerza, como puede ser la de empuje, el automóvil sería arrastrado con facilidad.

Si el nivel del agua siguiese subiendo, el empuje sería tan grande que el coche flotaría. Si se llegase a esa situación, habría que salir del vehículo y subirse al techo de este, como aseguran los exp ertos.