Dani García cerraba este sábado su restaurante gastronómico, lo que supone que renuncia a las tres estrellas Michelin que le otorgaron hace un año. Una decisión única en nuestro país. En el cierre de su restaurante estuvo acompañado por muchos de sus compañeros de fogones.

Dejar la cocina tras llegar a lo más alto no ha sido comprendido por todo el mundo, sin embargo, en el equipo de Dani García celebraron el adiós casi tanto como la tercera estrella Michelin, porque sabían que llegaría un proyecto ilusionante. La persona que fue más dura con él, según cuenta el cocinero malagueño, fue su madre.

Dani García ha recomendado a los alumnos del Basque Culinary Center "seguir sus sueños con sentido común" y tener cuidado con los egos "que llegan a matar negocios". El cocinero ha hablado durante casi dos horas sobre su decisión de cerrar el restaurante en un auditorio lleno.

Reconoce que la generación de cocineros españoles iniciada por Juan Mari Arzak y que siguió con Ferrán Adriá, no tiene relevo porque ahora los jóvenes, "tienen más información", pero también soportan una peor situación ya que "los anteriores lo consiguieron todo en el sentido conceptual, filosófico y técnico. Ya no se inventa en España a nivel técnico, se tocó techo" aseguraba el malagueño.