José Ignacio Arroyo, apicultor de Cadalso de los Vidrios, recuerda el incendio de junio de este año. Tenía 70 colmenas con unas 60.000 abejas cada una, y todo se quedó quemado: "La miel se quedó achicharrada". Explica que la abeja, cuando ve el humo, se mete dentro. "Hemos perdido unos cuatro millones de abejas", añade.

Por su parte, Anyonio Aumesquet, de la bodega Aumesquet de Cadalso de los Vidrios, indica que "el viento arrasó la viña, lo calcinó todo. No hay solución, sólo quitar lo que hay, plantar de nuevo, esperar cuatro años a que llegue la primera cosecha".