La noticia es doblemente mala. Primero por la bajada de los embalses en sí, y segundo porque en estas fechas nuestras reservas de agua deberían estar creciendo, deberíamos estar sumando ahora para el resto del año: "Octubre lluvioso, año copioso", dice el refrán.

Las cuencas del Duero y del Ebro no llegan a la mitad de su capacidad pero es que las del Tajo, el Guadiana y el Guadalquivir no llegan si quiera al 40,4% que es la media en que, a día de hoy, se sitúan las reservas de agua de nuestros embalses.