Publicidad

Antena 3 » Programas » Tu Tiempo » Actualidad

Fenómenos atmosféricos

'Blue jet' y 'duende rojo', los inusuales fenómenos atmosféricos captados por el observatorio de Hawái

El observatorio de Hawái, ubicado a 4.000 metros de altura, ha captado estos días dos inusuales fenómenos, el 'blue jet' y el 'duende rojo', una especie de rayo atmosférico que destaca por sus colores y su brillantez.

El observatorio de Hawái, ubicado a más de 4.000 metros de altura, captó las impresionantes imágenes de 2 fenómenos atmosféricos inusuales. Bautizados como 'blue jet' y 'duende rojo', se trata de dos sucesos meteorológicos muy parecidos a un rayo que destacan por su brillantez e incasdencencia en la atmósfera.

La fotografía fue enviada este jueves desde el observatorio. Justo enfrente de él se originó una gran tormenta, a unos 8 o 9 kilómetros de distancia, que produjo ambos fenómenos.

De la misma surgió el rayo, pero en vez de direccionarse hacia abajo, lo hizo en sentido contrario, generando una gran chorro de partículas eléctricas que proporcionaron esa columna azul brillante. Es el conocido como 'blue jet'.

No hace mucho vimos un fenómeno similar producirse en la atmósfera. Sin embargo, la singularidad de este último fue el efecto 'duende rojo' que lo acompañó. Al final de la comuna, como si de una cola se tratara, las partículas eléctricas se cambiaron a un color rojo destellante y algo más disperso.

El 'Blue Jet'

El 'blue jet', también conocido coloquialmente como 'chorros azules', es un fenómeno meteorológico eléctrico de gran escala y muy poco frecuente.

Suele darse en zonas de gran altitud en las que se origina una fuerte tormenta, surgiendo en forma de gran columna -que puede ser estrecha o ancha- y llegando a alcanzar los 40 o 50 kilómetros de largo. Su proximidad al ultravioleta y las emisiones azules son las que hacen que tenga ese color brillante.

El 'Duende Rojo'

Los 'duendes rojos', cuya terminología en inglés es 'red sprites', son también descargas eléctricas a gran escala que suelen producirse a unos 50 o 90 kilómetros de altitud, por encima de las nubes.

Su origen suele ser también una tormenta, y más concretamente una eléctrica, motivo por el cual están más asociados a los rayos. Su resultado viene de la interacción eléctrica desarrollada en las capas bajas de las nubes y la superficie terrestre.