Desde el 1 de enero hasta el pasado 16 de junio, hubo un total de 6.220 incendios forestales, casi 4.000 más que en 2018 y alrededor de 1.100 por encima de la media de los últimos 10 años. De la cantidad total de fuegos, unos 3.700 fueron conatos (menores de 1 hectárea) y el resto, mayores o iguales a 1 hectárea y resultaron quemadas un total de 38.023 hectáreas, cifra muy superior a las 9.284 hectáreas que ardieron en 2018, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.


El 50,8 por ciento de los siniestros coparon la zona noroeste de la península que comprende las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco y las provincias de León y Zamora, mientras que el 36,1 por ciento afectó al resto de comunidades no costeras. El 12,56 por ciento afectó a las zonas costeras mediterráneas incluyendo también sus provincias inferiores, mientras que en las Islas Canarias el porcentaje del número de siniestros fue del 0,25 por ciento.


Como consecuencia de la entrada de aire muy cálido de origen africano junto a la estabilidad atmosférica y la fuerte insolación propia de estas fechas, se prevé un ascenso generalizado de las temperaturas, sobre todo en Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Madrid y Navarra con máximas que oscilarán entre los 35 y 38 grados centigrados .


Por la noche los valores empezarán a ser también significativamente altos, manteniéndose por encima de los 20 grados en amplias zonas de la península.