La 'maldición' del veterano
Manu, nueva víctima del 'síndrome de Orestes' en Pasapalabra: ¿en qué consiste?
El madrileño ha puesto fin a su etapa en el concurso como el más longevo de su historia, con 437 programas, pero sin el broche del bote, algo que ya les ha ocurrido a otras leyendas.

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En un duelo tan igualado y de tanto nivel como el que mantenían Manu y Rosa en Pasapalabra, ambos merecían convertirse en el ganador del mayor bote de la historia. Los laureles, y los 2.716.000 euros, han sido para la coruñesa, un hito que ha reforzado lo que se podría denominar el 'síndrome de Orestes'.

Manu es la nueva víctima de esta especie de maldición y, en el programa, dio una lección de compañerismo asumiendo con ejemplar deportividad la victoria de su compañera que, por lo tanto, le dejaba a él con esa espinita clavada. “La vida es así, pero continúa”, dijo a Roberto Leal.
Una vez más, el concursante más longevo no ha ganado el bote. Le ocurrió a Orestes, que llevaba 360 programas frente a los 197 de Rafa. El síndrome se repitió con Moisés: cuando llevaba 245 tardes en Pasapalabra, Óscar conquistó el bote en su 157. Y esta vez, Manu deja el récord histórico de permanencia en 437 programas pero también viendo que Rosa se le adelantaba en la gesta en su día 307.
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