Manel Fuentes ha dado la bienvenida a Eva González como invitada de 'Masters de la reforma' y, nada más entrar, ha retado a los peones a demostrar que tienen tanto talento como el de los concursantes de 'La Voz' y también ha destacado un punto en común entre los dos programas: un pulsador, en este caso para poner en marcha el contador de la prueba de eliminación.

Eva González ha encargado a las parejas que han llegado hasta esta ronda crear una de las habitaciones que admite más creatividad en un piso: un dormitorio infantil. Desde su experiencia como madre, ha sugerido que esa habitación debe ser "mona pero muy funcional y, si crece con el niño, mejor que mejor".

"No tenemos que condicionar a nuestros hijos desde que son pequeños al rosa o al azul"
Además, ha reconocido que el papel le encanta como elemento decorativo en esta estancia de la casa y ha hecho una reflexión sobre el color: "No tenemos que condicionar a nuestros hijos desde que son pequeños al rosa o al azul". Nuestra invitada ha afirmado que le gustan los colores "neutros, que pueda desarrollar su personalidad como quiera".

La presentadora de 'La Voz' ha reconocido que en su casa, con Cayetano, ella es la manitas "sin duda", aunque ha matizado con humor: "No se me da bien, pero en el país de los ciegos el tuerto es el rey".

La prueba de eliminación ha estado cargada de recuerdos de la infancia, asociados especialmente a los juguetes. Tanto Eva González como los tres miembros del jurado han revelado cuáles eran sus favoritos.

Además de aconsejar a las parejas en esta ronda del programa, nuestra invitada ha visitado sus habitaciones para ver cómo les estaban quedando. Una de las que más le ha llamado la atención ha sido la de los gemelos Albert e Iván, en particular por una petición de mano sorpresa y que ha dejado a Eva González con la boca abierta.

Tras las cámaras, durante la grabación, Eva González ha valorado el nivel de los concursantes y ha reconocido que "hay de todo", aunque ha asegurado que "se irá viendo la evolución".