El camino a la victoria de Iván y Albert no ha sido nada fácil. Aunque los hermanos fueron eliminados en el ecuador de la competición por “falta de interés”, según el jurado, volvieron con energías renovadas para demostrar que merecían esa segunda oportunidad. Prueba tras prueba, han ido encadenando triunfos, grandes proyectos y buenas actuaciones como jefes de cuadrilla que culminaron con su coronación como los ‘Masters de la Reforma’.

Su apartamento de 60 metros cuadrados tenía todo lo que buscaban los jueces: técnica, creatividad, buena ejecución y la aplicación de todos los conocimientos adquiridos. Albert e Iván nos hacen un recorrido por su apartamento:

“Nos llena de satisfacción ver este espacio con revestimientos, texturas, pizarras, suelos… pero eso sí, el cambio de piedra a vinilo en la pared nos ha parecido un fallo bastante garrafal, teniendo en cuenta que estamos en la final. Ese revestimiento estropea el conjunto”, señaló Tomás Alía. “Habéis arriesgado en este proyecto y eso era impensable hace unas semanas. Me ha sorprendido mucho el sentido de la proporción del espacio, cómo habéis dividido, cómo está equilibrada la zona del dormitorio con respecto la zona de cocina y de estar, es digno de admirar en vosotros y demuestra una gran evolución en vuestro trabajo”, señaló con orgullo Pepe Leal.

La confianza, algo de lo que siempre pecaban los hermanos, fue clave en la final. “Ese exceso de confianza os ha hecho reaccionar y habéis ejecutado a la perfección la cocina, uno de los elementos más complicados a los que os enfrentabais hoy”, destacó Carolina Castedo. “Hemos hecho una cocina muy grande porque a nosotros nos gusta esta zona y siempre falta espacio, especialmente cuando hay compañía. Cuando uno está cocinando, no puede estar pendiente de los invitados y hemos intentado combinarlo para que todos disfruten. En ‘Masters de la Reforma’ hemos contado con lo mejor de España para aprender”, celebraron los gemelos.