Del toque clásico de chocolate al aire helado de cítricos o la textura ligera con fruta fresca, el cocinero vasco demuestra que no hay una sola manera de conseguir el postre cremoso perfecto.
Verónica Hidalgo trata de continuar con su vida tras la detención de su marido y su posterior entrada en prisión. Una situación que ha dado un giro de 180 grados a su vida.