Los baños de hoteles y spas no son como los demás, básicamente porque no nos hacen sentir como los demás. Es culpa de su aire relajado y lujoso que nos transmite paz, calma y tranquilidad. Estamos acostumbrados a que en el baño de casa reinen las prisas y escaseen los metros cuadrados. Sin embargo, es poner un pie en el baño de cualquier hotel y ya nos entran unas ganas irrefrenables de hacernos una bañera y encerrarnos varias horas en esas cuatro paredes con el único pretexto de mimarnos.

Baño con doble lavabo y un gran espejo | Revista Interiores

Pero, ¿por qué no crear algo similar en nuestra casa? Aunque ahora te sea difícil imaginarlo, la realidad es que, con unos simples ajustes puedes transformar tu baño de toda la vida en una estancia digna de cualquier spa. Toma nota.

1. Colores suaves

Si el objetivo es convertirlo en un santuario de la relajación debemos huir de tonalidades estridentes y colores explosivos que añadirán carácter a tu casa, pero le restarán esa sensación de calma y tranquilidad que tanto anhelas. El blanco, el beige, el gris o el azul claro deben ser tus elecciones si buscas crear un ambiente relajante y acogedor.

Baño en color azul | Revista Interiores

2. Haz hueco a la naturaleza

Incorporar plantas y flores en cualquier estancia de nuestra casa es sinónimo de ambiente saludable. En el caso concreto del baño, además, dan lugar a un ambiente bucólico de lo más agradable. Las opciones son infinitas, desde un jarrón con flores frescas, hasta colgar una maceta del techo o, nuestra favorita, colocar plantas en macetas rodeando la bañera. A la hora de elegirlas, prioriza las que son de hoja verde o las que son aromáticas, sobre todo la lavanda o el eucalipto, ya que sus fragancias fomentan esa sensación de relajación que tanto anhelan.

Baño decorado con un jarrón de flores frescas | Revista Interiores

3. Más protagonismo a los textiles

Alfombras de baño mullidas, toallas grandes con las que podamos envolvernos sin límite e, incluso, albornoces suaves que reconforten nuestra piel. Los textiles son uno de los elementos que más admiramos de los baños de hoteles y spas y no pueden faltar en nuestro baño. La idea es que sean, también, en tonos neutros. Pueden incluir algún dibujo que sea en líneas finas, nada de estampados tropicales o animal print, son pura tendencia, pero no encajarán con el resto de la decoración y rompen con la calma del resto de elementos.

Baño decorado en tonos blancos y madera | Revista Interiores

4. Un poco de lujo

En este camino de convertir nuestro baño en un spa no pueden faltar los mármoles, las paredes de azulejo y algunos detalles en dorado. No debes usarlos en exceso y tampoco es obligatorio introducirlos todos a la vez. Lo que sí es cierto es que estos elementos engalanan y sofistican esta estancia. Recurrir a ellos es más sencillo de lo que crees. El dorado puede teñir los pomos de los muebles del baño o puedes recurrir a unos apliques en este tono para iluminar la estancia. El mármol es un clásico en encimeras y estanterías, pero también puede tomar la forma de jaboneras. Los azulejos, si son en forma de ladrillo y en tonos neutros son ideales para cubrir la pared dentro de la ducha. Si, son tipo mosaico encajarán mejor para decorar los suelos.

Elementos naturales, gran luminosidad y mucho diseño | L'Antic Colonial Colección Menhir

5. Cuida los detalles

Los cubos y cestos de fibras naturales ayudan a organizar el baño y aportan calidez. Puedes usarlos para guardar las toallas y organizar los productos de cosmética, para que estén ordenados. Otro detalle que podemos copiar de los spas son las fotografías en blanco y negro. Los taburetes de madera, bajos y redondos, son ideales para colocarlos a pie de bañera o en alguna esquina ya que hacen las veces de mesa. Sobre ellos podemos colocar alguna vela que terminará por transportarnos al spa definitivamente.

La bañera, protagonista de este espectacular baño | L'Antic Colonial Colección Menhir