Por esta y otras muchas y evidentes razones se ha ganado a pulso el título de estancia más viva y mutable de nuestro hogar. Es normal, no es lo mismo acondicionar una habitación para dar la bienvenida a un recién nacido que ese mismo papel pintado de jirafas y elefantes siga decorando las paredes del cuarto de tu hijo cuando ya ha alcanzado la adolescencia.

A la vez es una de las estancias en la que más puedes arriesgar y probar todas aquellas tendencias que, quizá, no te atreves en otras zonas de la casa. ¿Qué el color amarillo es tendencia? Pruébalo aquí. ¿Qué quieres animarte con el azulejo en forma de sirena? Este es el lugar.

El equilibrio es la clave, pero si no sabes por dónde empezar aquí van algunas claves para decorar el dormitorio de tus hijos y acertar.

1. Funcionalidad

Habitación con un gran ventanal | Casa Ralf & Corinna

Aunque esta es una premisa que nos gustaría disfrutar en cualquier parte de nuestra casa, en esta habitación debemos cumplirlo al 100%. Todo en estas 4 paredes debe ser útil y necesario. Piensa en las actividades que más van a desarrollarse en este espacio y decórala en consecuencia. Es aquí cuando entran en juego los muebles que crecen con el niño y que le servirán a lo largo de los años.

2. Zona de juegos y zona de estudio

Habitación con zona de juegos y zona de estudio | Interiores

Cuando sean pequeños necesitarán un espacio para jugar en el que ellos puedan moverse libremente y tú tengas la tranquilidad de que están seguros. Una mesa baja para pintar, una pizarra, un rincón en el que encuentre todos sus juguetes… Será su espacio para dar rienda suelta a la diversión y a la creatividad, también.

A medida que crezcan, es muy probable que este rincón de juegos vaya dejando paso a una zona de estudio. Este espacio es clave para que lo haga cómodamente, en silencio, con un buen foco de luz –general y puntual– y sin distracciones a la vista. Créenos, si se enamora de su escritorio le será mucho más sencillo el trance de hacer los deberes.

3. Un toque de color

Kit Evolutivo Junior | Nobodinoz

Aunque en el resto de tu hogar manden los tonos neutros y los muebles de madera, la habitación de tus hijos es la excusa ideal para dejar entrar el color en casa. Las paredes son una apuesta segura: desde pintar una única pared en un color más llamativo hasta empapelar toda la estancia. Otra idea es que las notas de color sean en los muebles principales, la cama y el armario son una opción. Aunque si quieres hacerlo sin arriesgar demasiado tu aliado serán los textiles. Las alfombras, sábanas y cortinas, en los dormitorios infantiles, se tiñen y se llenan de alegres estampados.

4. Todo en orden

Habitación infantil blanca | Interiores

No importa qué edad tenga tú hijo, el espacio de almacenaje es siempre necesario. En los dormitorios infantiles es clave contar con armarios, cajoneras, baldas y demás muebles que nos permitan tener la ropa, libros y juguetes bien organizados. Un clásico son las camas a doble altura con espacios de almacenaje en la parte inferior o las estanterías con cestos integrados que nos permiten tener sábanas, accesorios y juguetes de menor tamaño siempre a mano.

5. Déjale participar

Niños jugando en una litera | Zara Home

Se sentirán más cómodos en su propia habitación si tienen la sensación de que ellos han elegido parte de esa decoración. Escucha sus gustos y su estilo decorativo, ¡puede que te sorprenda! Puede que tengas una hija fanática del mobiliario vintage, o que tu niño adore los papeles pintados de estilo tropical.