Ingredientes (6p.):

6 cebollas dulces (blancas grandes)

½ k de zancarrón

2 puerros

1 zanahoria

1 cucharada de harina

25 ml de brandy

1 trozo de pan (para 6 rebanadas)

100 g de queso rallado

aceite de oliva virgen extra

sal

Elaboración:

Pon a calentar abundante agua en la olla rápida. Agrega la carne. Limpia los puerros, córtalos en trozos y agrégalos. Pela la zanahoria, córtala en rodajas y añádelas. Sazona, coloca la tapa y cuece todo durante 25-30 minutos a partir de que suba la válvula. Cuela y reserva por un lado la carne (para otro día) y por otro el caldo.

Corta 6 rebanadas de pan y tuéstalas en el horno.

Pela y pica las cebollas en juliana fina y ponlas a pochar en una tartera amplia con un chorrito de aceite. Sazona y cocínalas durante 25-30 minutos a fuego muy suave. (tienen que ablandarse y ponerse transparentes, pero no dorarse).

Agrega la harina y rehógala bien. Vierte el brandy y flambea para que se evapore el alcohol. Vierte el caldo y cuece todo durante 30 minutos a fuego suave, removiéndola de vez en cuando. Reparte la cebolla en 6 recipientes individuales aptos para el horno. Rellénalos con el caldo, coloca una rebanada de pan encima de cada uno y cúbrelas con el queso rallado. Introduce los recipientes en el horno y gratínalos hasta que se funda el queso. Sirve.

Consejo:

Podéis tapar o no la cazuela durante la cocción aunque si la tapáis el agua que va soltando el sofrito quedará en la cazuela y evitará que la cebolla tome color tostado.