Ingredientes (6p.):

12 láminas de lasaña

700 g de pechuga de pollo

300 g de champiñones

850 ml de leche

50 g de harina

4 dientes de ajo

2 cebolletas

12 ajos frescos

aceite de oliva virgen extra

sal

pimienta blanca

nuez moscada

perejil

Elaboración:

Pon agua a calentar en una cazuela grande. Cuando empiece a hervir, sazónala y agrega las láminas de lasaña.

Cuécelas el tiempo que indique el paquete. Retira y escúrrelas sobre un paño seco y limpio. Resérvalos.

Pica los ajos frescos en cilindros y las cebolletas en daditos. Pon todo a rehogar en una sartén con un chorrito de aceite. Sazona. Pica las pechugas de pollo en daditos, salpimienta y agrégalos a la sartén. Rehoga un poco y reserva.

Retira la parte inferior del tallo de los champiñones. Enjuágalos en un bol con agua, seca y pícalos en trocitos.

Pela y pica los ajos y ponlos a rehogar en una sartén con un chorrito de aceite. Incorpora los champiñones, sazona y saltéalos brevemente. Resérvalos.

Pon la harina a rehogar en una cazuela con 3-4 cucharadas de aceite. Agrega la leche poco a poco y cocina la bechamel a fuego suave durante 6-8 minutos sin dejar de remover. Sazona y ralla encima un poco de nuez moscada.

Mezcla la mitad de la bechamel con las verduras y el pollo y la otra mitad con los champiñones.

Monta la lasaña: cubre el fondo de una fuente apta para el horno con 3 láminas de lasaña, añade una capa de carne, una capa de lasaña, otra de carne, otra de lasaña, otra de carne y finalmente una de lasaña. Napa con la mezcla de champiñones con bechamel, introduce la fuente en el horno y gratina.

Retira la fuente del horno, corta la lasaña en 6 porciones y sirve. Adorna cada plato con unas hojas de perejil.

Consejo:

Cuando hagáis lasaña no tenéis por qué comerla toda el mismo día. Tened en cuenta que la podéis porcionar y congelar en algún recipiente apto para el horno.