Tiempo de elaboración: 1h: 20 min + enfriar

Ingredientes (8p.):

1 berenjena

1 cebolleta

2 dientes de ajo

75 g de queso parmesano (polvo)

750 ml de leche

75 g de harina

1 pastilla de caldo de pollo

harina

huevo

pan rallado

80 g de maíz frito

aceite de oliva virgen extra

sal

perejil

Elaboración:

Pela y pica la cebolleta y los dientes de ajo finamente. Ponlos a rehogar en una sartén grande con un chorrito de aceite. Lava la berenjena, pícala en daditos (con piel) y añádelos. Sazona y cocínala durante unos 15-20 minutos.

Pon a calentar un poco de aceite en una cazuela. Agrega la harina y rehógala un poco. Vierte la leche, poco a poco sin dejar de remover. Desmenuza la pastilla de caldo de pollo y cocina a fuego suave durante 8-10 minutos (si la cocinas durante 20 minutos, mejor que mejor).

Añade el queso y la berenjena con la cebolleta y los ajos a la bechamel. Mezcla bien. Pasa la mezcla a una fuente y deja que se enfríe bien.

Tritura el maíz en el accesorio picador de la batidora. Mezcla el maíz con el pan rallado y resérvalo.

Espolvorea una superficie lisa (encimera) de harina. Corta la masa en 6 trozos y forma unos cilindros. Córtalos en porciones con un cuchillo y dales forma de croqueta. Pásalas por harina, huevo batido y el pan rallado mezclado con el maíz frito.

Calienta aceite en una sartén. Fríe las croquetas y escúrrelas sobre una fuente cubierta con papel absorbente de cocina. Sirve y adorna el plato con unas hojas de perejil.

Consejo:

Hemos utilizado aceite para hacer la masa de las croquetas, pero también podéis elaborarlas con una mezcla de mantequilla y aceite e incluso solo con mantequilla.