Ingredientes (4p):

450 g de harina

3 huevos

10 g de polvo de setas (hongos)

200 ml de nata

200 ml de leche

60 g de queso parmesano en polvo

1 pastilla de caldo de pollo

1 cebolleta

12 ajos frescos

1 calabacín

aceite de oliva virgen extra

sal

albahaca

Elaboración:

Pon 400 gramos de harina en un bol (reserva el resto para estirar), agrega el polvo de setas, los huevos, una pizca de sal y 2-3 cucharadas de aceite de oliva. Mezcla bien primero con una varilla y después amasa con las manos hasta conseguir una bola compacta. Cubre el bol con un trapo limpio y deja que la masa repose durante 30 minutos.

Espolvorea con harina una superficie lisa (encimera) y estira la masa (con la máquina o con un rodillo) hasta que esté bien fina. Córtala (con maquina o cuchillo) y dejar secar.

Pica los ajos frescos y la cebolleta finamente. Pon todo a pochar en una tartera con un poco de aceite. Lava el calabacín, córtalo en juliana e incorpóralo. Rehoga un poco y sazona. Añade la nata, la leche y mezcla bien. Cocina todo junto durante 5 minutos y reserva caliente.

Pon abundante agua a calentar en una cazuela grande y cuando empiece a hervir, desmenuza encima la pastilla de caldo de pollo e incorpora la pasta. Cuécela durante 2-3 minutos. Escurre, retírala a una fuente y vierte la salsa por encima. Espolvoréala con el queso y con las hojas de albahaca picaditas.

Consejo:

En la receta de hoy, hemos secado la pasta, pero no es necesario. A medida que la vayáis cortando, podéis dejarla hasta el momento de consumirla, reposando sobre una fuente bien espolvoreada con harina.