Ingredientes (6p.):

2 k de espinacas

24 ajos frescos

4 zanahorias

30 g de pan sopaco (especial para sopa)

60 g de queso parmesano en polvo

1 diente de ajo

40 g harina

600 ml de leche

aceite de oliva virgen extra

sal

pimienta

Elaboración:

Pon agua a calentar, cuando empiece a hervir, añade las espinacas. Sazona y cuécelas brevemente con la tapa puesta. Retira, escurre y pícalas finamente. Resérvalas en un bol.

Pica los ajos frescos en cilindros y ponlos a rehogar en una sartén con un chorrito de aceite. Pela las zanahorias, pícalas en cuartos de luna y agrégalas. Sazona. Cuando las verduras estén bien rehogadas (10 minutos) añádelas al bol de las espinacas y mezcla. Reserva.

Caliente una cazuela con 3 cucharadas de aceite. Agrega la harina y rehógala un poco. Vierte la leche poco a poco, salpimienta y cocina la salsa bechamel 6-8 minutos, sin dejar de remover. Añádela al bol de las verduras y mezcla bien. Pasa todo a un molde apto para el horno.

Ralla el sopaco y ponlo en un bol, pela y pica el diente de ajo en daditos y agrégalo. Añade también el queso. Mezcla hasta que los ingredientes queden perfectamente integrados.

Espolvorea la superficie del pastel con la provenzal de queso. Introduce el molde en el horno y gratina hasta que se calienten las espinacas y se dore la provenzal. Corta el pastel en 6 porciones.

Consejo:

El pan sopaco es un pan tostado que se utiliza para hacer sopas. Si no lo encontráis lo podéis sustituir por un trozo de pan duro tostado en el horno.