Ingredientes (4p.):

400 g de espinacas baby

300 g de pechuga de pavo

12 tomates cherry

12 huevos de codorniz

2 remolachas licuadas

2 peras

8 frambuesas

20 g de pipas de girasol

20 g de pipas de calabaza

12 nueces (enteras)

150 g de queso

aceite de oliva virgen extra

vinagre

miel

sal

pimienta

Elaboración:

Limpia bien las espinacas, seca y resérvalas en un bol.

Cuece los huevos de codorniz en un cazo con agua y una pizca de sal. Deja templar y pélalos. Colócalos en un bol y añade el jugo de remolacha. Déjalos macerar.

Tuesta las pipas (de girasol y de calabaza) en una sartén sin nada de aceite.

Pela las nueces, trocea y resérvalas.

Parar hacer la vinagreta de frambuesa, cocina las frambuesas en otra sartén con un chorrito de aceite, 1 cucharada de vinagre y 1 cucharada de miel. Cuando se vayan ablandando aplástalas un poco. Pasa la salsa a un bol. Añade un chorrito de aceite, mezcla y reserva.

Corta el pavo en dados y salpimiéntalos. Saltéalos en una sartén a fuego fuerte con un chorrito de aceite. Resérvalos.

Pelas las peras y córtalas en daditos.

Corta el queso en láminas y después por la mitad.

Reparte las espinacas en 4 platos y sazónalos. Coloca a tu gusto, el queso, las nueces, los dados de pera, los huevos de codorniz (enteros o cortados por la mitad), las pipas tostadas y los tomates cherrys (enteros o cortados por la mitad), los dados de pavo. Alíñalos con la vinagreta de frambuesa.

Consejo:

Los huevos de codorniz quedarán granates por fuera y blancos y amarillos por dentro. Seguro que sorprendéis a vuestros invitados.