Ingredientes (4P.):

2 pechugas de pollo (4 medias)

12 tomates en aceite

100 g queso emmental

1 calabacín

3 chalotas

200 ml de vino tinto

100 ml de vermú

Harina de maíz refinada

Aceite de oliva virgen extra

Vinagre

1 cucharadita de hierbas provenzales

Sal

Pimienta

Perejil

Elaboración:

Pela y pica las chalotas finamente (daditos) y rehógalas en un cazo con un chorrito de aceite. Añade el vermú y el vino tinto, sazona y deja reducir durante 20minutos a fuego suave. En el momento de servir, diluye una cucharadita de harina de maíz refinada en un poco de agua fría, agrégala y liga la salsa. Dale un hervor.

Con una mandolina corta el calabacín en lonchas de ½ centímetro de grosor. Fríelas en una sartén con aceite. Escúrrelas sobre una fuente, pásalas a una bandeja apta para horno y sazónalas. Mezcla en un bol, las hierbas provenzales, el vinagre y un chorrito de aceite. Mezcla y vierte la mezcla sobre los calabacines. Deja macerar.

Abre media pechuga (como si fuera un libro) sin llegar a separarla del todo Rellénala con 3 tomates en aceite y un bastón de queso. Cierra y átala con cuerda de cocina. Repite el proceso con las otras 3 medias pechugas.

Colócalas en una bandeja apta para el horno, salpimienta y riégalas con un chorrito de aceite. Hornéalas a 180º C durante 30 minutos. Cuando al pollo le falten 5 minutos introduce los calabacines en el horno.

Sirve en cada plato media pechuga rellena, salsea y acompáñala con una porción de lonchas de calabacín. Adorna los platos con unas hojas de perejil.

Consejo:

La salsa de chalota, vermú y vino tinto combina muy bien con todo tipo de carnes, especialmente con la de cerdo.