Ingredientes (8p.):

150 g de escarola

8 huevos

4 lonchas de panceta (finas)

900 ml de leche

3 quesitos

harina

huevo batido

pan rallado

100 g de mantequilla

aceite de oliva virgen extra

vinagre

sal

Elaboración:

Pon a calentar abundante agua en una cazuela. Cuando empiece a hervir, agrega los huevos con cuidado y déjalos cocer durante 10 minutos. Retira, refresca y pélalos. Córtalos por la mitad, pon las yemas en un bol y aplástalas. Reserva las claras.

Pica la panceta en daditos muy pequeños y rehógalos en una sartén con unas gotas de aceite. Retira y agrégalos al bol de las yemas. Mezcla bien y rellena las claras con la mezcla.

Unta una bandeja de horno con un poco de mantequilla y resérvala. Pon a fundir el resto de la mantequilla en una cazuela. Cuando se funda, añade 100 gramos de harina y cocínala un poco. Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover. Agrega también los quesitos y cocina la bechamel durante 10-12 minutos. Pon a punto de sal.

Distribuye sobre la bandeja de horno (untada con mantequilla) 16 cucharadas soperas de bechamel procurando que no se junten. Coloca encima de cada una, medio huevo relleno dejando la parte redondeada hacia arriba. Nápalos con el resto de la bechamel. Deja que se enfríen como mínimo durante 1 hora.

Pasa (con cuidado) los huevos rellenos por harina, huevo batido y pan rallado. Fríelos en una sartén con abundante aceite. Escúrrelos sobre una fuente cubierta con papel absorbente de cocina.

Limpia las hojas de escarola, seca, trocea y ponlas en la una fuente. Alíñalas con aceite, vinagre y sal. Sirve en cada plato 2 huevos y un poco de escarola.

Consejo:

Si los preparas de víspera y los dejas enfriando en el frigorífico de un día para otro, mejor que mejor ya a la hora de rebozarlos te resultará más fácil manipularlos.