El pasado domingo, 14 de abril, una mujer denunció ante la policía que fue víctima de una violación en grupo, compuesto por tres hombres, en una casa de ocupación en Pamplona.

En su declaración, la joven describió un estado de delirio -se desconoce aún si fue voluntario o no- que le propiciaron a mantener relaciones con los tres detenidos. Cuando la mujer recupera la consciencia, acude de inmediato a la comisaría a denunciar la presunta violación que acababa de sufrir.

Uno de los vecinos del detenido ha reconocido que él no escuchó nada sospechoso. "Vi a cuatro vecinos con una chica en la cocina en una actitud normal", reconoce Manuel, quien prefiere no mostrar su verdadera identidad.

Los vecinos de la zona denuncian la situación del edificio okupa, a quien atribuyen el origen de los conflictos entre los vecinos y el tráfico de drogas con los ciudadanos.