El líder del PP tiene un ritmo frenético y antes de comenzar la etapa fuerte de la campaña había recorrido 140.000 kilómetros, el equivalente a tres vueltas al mundo. Su vicio confesable es la gula: "Yo como como una lima y lo acabo quemando. Me gusta comer las cosas que no se deben comer: la panceta, la chistorra, el cocido.. soy muy comilón", destaca.

Intenta desayunar con sus hijos y ver por la noche a su mujer Isabel. Casado asegura que suele llevar al colegio a sus hijos. Les ha explicado que su padre está participando en un concurso. "Ellos dicen que su papá trabaja en ayudar a la gente. Quiero que sepan que la política es una vocación, que es interesarte por los problemas de tus vecinos", señalaba.

Sobre Vox, opina que ha intentado copiar alguna de las propuestas del PP y plantear otras que a su juicio son equivocadas. "Las estridencias políticas que ha propuesto son de barra de bar", añade. Cree que es bueno confiar en "un proyecto político que tenga horas de vuelo".

Para el líder del PP, Pedro Sánchez "es el presidente más radical de la historia de España". "Votando a Sánchez decidimos si queremos que en España mande Otegui, Puigdemont, Torra o un gobierno centrista o moderado que puede pactar a izquierdas o a derechas", destaca.

"No se puede decir que Sánchez es muy moderado por pactar con Podemos y el PP es muy radical por pactar con Vox", destacaba. La solución que propone Casado para el conflicto de Cataluña "es cumplir la ley, y no hace falta que sea el 155".