El padre Ángel considera que políticamente "estamos en un momento precioso y preciso". "Todos tenemos ganas de que haya un gobernante y un bienestar social distinto", señala. Destaca que son los políticos quienes pueden hacer un mundo mejor. "Podemos ayudarles pero quien hace carreteras son los gobiernos", señalaba.

Confiesa que echará de menos a Manuela Carmena como alcaldesa. Es consciente de que le quieren encasillar políticamente en algún sitio, pero él lo que quiere es que todos defiendan sus posiciones. Su objetivo es trabajar y colaborar, si es preciso con el Gobierno. "Mi secretario general no es otro que el Papa Francisco" añade. Recuerda que los políticos tienen voto de disciplina y los curas tienen un voto de obediencia.

Sobre los crecientes casos de violencia de género, esta misma semana se ha contabilizado la víctima número mil desde que se tienen registros, ve positivo sacar a la luz estos casos pero cree que "estos crímenes horrorosos existían ya".

El padre Ángel considera que muchos de los casos de abuso sexual en grupo que existen entre los jóvenes son culpa de la sociedad que tenemos y de los padres que "tienen que educarles desde que nacen". Pide sentido común a la hora de usar los teléfonos móviles y dar permiso a los menores para utilizarlos.

Conocido por sus iniciativas solidarias innovadores el padre Ángel acaba de lanzar el 'pelobús'. Un autobús adaptado para todas las personas sin recursos que quieran cortarse el pelo. Además, acaban de implantar once hogares gratuítos donde las personas sin recursos puedan dormir en una cama con sábanas limpias. " Queremos que experimenten la alegría que da dormir en un colchón con sábanas limpias cuando llevas años y años en la calle", destaca.

El religioso ha contado una anécdota que vivió con Franco hace años. Recuerda que en una ocasión fue a visitarle a su despacho con hijos de padres separados a los que ayudaban. Señala que los pequeños incluso le tiraban del fajín porque desconocían quién era. Cuando le contó a Franco que se trataba de niños de padres separados, recuerda que el Caudillo se emocionó e incluso lloró porque le confesó que él también había sido hijo de padres separados.

El padre Ángel es un gran admirador del papa Francisco. Recuerda que en una ocasión estuvo en Argentina con él y este le pagó incluso el billete de metro. "Tiene los pies en la tierra. Aunque mire hacia el cielo sigue con los zapatos negros que tenía en Argentina", destaca.