Todo comenzó con una pelea en una terraza del barrio de Sant Vicençs dels Horts (Barcelona). La reyerta se inició entre dos individuos y dada la agresividad de los mismos afectó a otros vecinos que se encontraban en la terraza.

Los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso y se personaron en el lugar para detener a los protagonistas de la reyerta. Metieron al detenido en el coche patrulla, reventaron la ventanilla, escaparon, se subieron al techo, golpearon el coche y luego, con la cara, reventaron la luna. Cuatro agentes hicieron falta para esposarle.

Los vecinos lamentan en 'Espejo Público' que se trata de un barrio tranquilo con ciertas zonas conflictivas que están alterando la convivencia. Se quejan de que no hay seguridad y que cada vez que llaman los Mossos estos tardan mucho tiempo en llegar al lugar.