Los dos afectados aseguran que se quedaron parados en Navalmoral de la Mata y el maquinista intentó arrancar el tren. Los pasajeros temían quedarse en medio de la nada, como finalmente ocurrió, se quedaron a oscuras y sin poder arrancar el tren durante más de dos horas. La mayoría de los pasajeros no tenían información de lo que iba ocurriendo y la comunicación era pésima.

Finalmente fletaron unos autobuses para que los pasajeros llegaran a su destino y se decidió que unos pasajeros fueran en tren que no tenía plazas para todos y los que iban en dirección a Atocha montaron en autobuses. Los pasajeros llegaron a su destino a las 3 de la mañana con más de 4 horas de retraso sobre lo previsto.