Vicente Vallés (Antena 3) y Ana Pastor (La Sexta) moderaron un debate que batió récord de audiencia con 9,5 millones de espectadores. "La audiencia muestra hasta qué punto la gente está preocupada de lo que va a pasar", destaca. Vallés cree que "el debate fue intenso" y considera que eso es bueno. "Me gustan los debates intensos, todo tiene un cierto límite y cada moderador puede poner su punto de vista", destaca.

Reconoce que en ocasiones tenía ganas de repreguntar pero su papel era el de moderador. Muchos han bromeado con la idea de que Pablo Iglesias (Unidas Podemos) ejerció un papel de moderador. "Intento aparecer de esa manera y alguno se lo reprochó. Fue interesante ver esa faceta, intentó aparecer como un hombre de Estado", señala.

Asegura Vallés que cuando terminó el debate hubo bastante cordialidad entre ellos. "Todos estaban muy satisfechos con lo que habían hecho", asegura. Ha opinado que tener controlado el lenguaje audivisual, como demostró tenerlo Rivera, no sabe si da buenos resultados en este tipo de debates. "Aquí juega un gran papel la naturalidad", afirma.

Preguntado por los objetos que sacó Albert Rivera en directo (la tesis, le marco de fotos, el pergamino), asegura que cuando miró el atril antes de empezar el debate "había menos cosas que cuando iba a terminar". "Si les pones un atril más grande no sé hasta dónde podemos llegar, no sé cuántas cosas pueden acabar trayento", aseguraba.