Beatriz L.D., la auxiliar de Enfermería del Hospital del Príncipe de Asturias de Alcalá acusada de asesinar en julio de 2015 a dos pacientes e intentarlo con otro ha sido condenada tan solo por uno de los asesinatos. Se trata de la muerte de una paciente en la que se sitúa a esta auxiliar de enfermería en el lugar del crimen. El personal del hospital colocó cámaras en el pasillo para controlar los movimientos del personal dadas las muertes sospechosas que se habrían producido en el centro en los últimos tiempos. Pacientes que se encontraban en buen estado y estaban a punto de ser dados de alta fallecían de forma repentina contra todo pronóstico.

El jurado popular que ha dirimido el veredicto la exime así de la otra acusación que pesaba sobre ella de haber terminado con la vida de otra paciente con la misma técnica: inyectando aire por vía intravenosa y de la acusación de homicidio en grado de tentativa hacia otro paciente.