Expone que si no tenemos dinero ahorrado para poder irnos de vacaciones de verano se presentan ante nosotros tres opciones: pedir un préstamo personal, pagar a plazos una oferta de una agencia de viajes o recurrir a la tarjeta de crédito.

El hecho de acudir al banco sería una de las opciones más lentas por la documentación a aportar pero según Patricia Suárez, alias 'Wonderwoman'. Destaca que no es una mala opción ya que ofrece condiciones muy interesantes.

Sobre la opción de recurrir a una agencia viajes, cree que es una buena opción porque puedes pagar el viajes en varios meses sin intereses.Aunque también hace un aviso para navegantes: "Cumple el pazo porque luego el interés será más caro".

Si usas la tarjeta de crédito que tiene un interés fijo del 2% considera que no hay ningún problema. La opción peligrosa es recurrir a ese tipo de tarjetas en las que es el usuario quien fija la cuota. Son los llamados 'préstamo revolving'. "Te van a cobrar una cuota fija pero no todos los intereses que deberías y se te va a volver una bola de nieve", señala.