Según relató en su denuncia, ya en la fiesta unos jóvenes le ofrecieron una bebida que le dijeron que la dejaría "más tranquila". Señala que vio como en el fondo del vaso había unos polvos blancos.

Denuncia haber sido drogada y posteriormente violada en varias ocasiones. Asegura además que fue retenida durante tres días y fue el domingo cuando en un descuido de sus agresores pudo avisar a su hermano, que vive en Brasil, y explicarle en qué edificio se encontraba.

Su hermano avisó a unos conocidos, que dieron con el lugar donde estaba retenida la chica y la liberaron. La víctima acudió al hospital para someterse a un examen médico y posteriormente interpuso una denuncia ante la Ertzaintza.

Tres de los varones acusados se encuentran en dependencias policiales mientras que uno de ellos ha sido puesto en libertad.