Todo se produjo en Times Square cuando un policía americano le pidió a un hombre que cogiese a su perro de raza grande que se encontraba molestando a los viandantes. Este respondió violentamente propinando un tremendo cabezazo al agente que le dejó en terribles condiciones.

El policía español, que en ese momento estaba fuera de servicio de vacaciones con su pareja, no dudó ni un instante en acudir en su ayuda y consiguió reducir al varón.

Mientras, su pareja también colaboró controlando la situación, ya que ella también es policía, evitando que más personas se abalanzasen sobre los agentes.

Finalmente consiguieron reducir al agresor y colocarle los grilletes para llevárselo del lugar. Los agentes de la comisaría americana recibieron al policía con los brazos abiertos y le agradecieron su acto heroico: "Me trataron excelentemente, salieron compañeros a darme las gracias y a hacerse fotos conmigo", señala.