Daniel, uno de los pasajeros del avión que aterrizó incendiado en Valencia, grabó con su teléfono móvil los momentos de pánico que vivieron.

Explica que a mitad del vuelo escucharon un ruido muy fuerte, pero asegura que lo achacaron a una butaca rota, la caída de una caja o incluso a que alguien se hubiese golpeado, pero nunca a la explosión del motor de la aeronave.

El humo comenzó entonces a invadir el interior del avión y la tripulación atribuía el problema al aire acondicionado que supuestamente se estaba aclimatando por la presión. Los viajeros denuncian la falta de información que obtuvieron.

Daniel apunta que nadie les dijo que es lo que debían de hacer en el aterrizaje de emergencia y que no saltaron las máscaras de oxígeno. Asimismo señala que "la azafata se puso una especie de escafandra y nos dijo a los pasajeros que si queríamos respirar aire más fresco metiéramos la cabeza entre las piernas".

"El pánico cundió casi más en la tripulación de abordo que en los pasajeros que más o menos nos organizamos y nos tranquilizamos unos a otros", expresaba el autor de los vídeos.