El agredido cuenta que él y unos amigos fueron a un concierto de Rock en una sala popular de Zaragoza, y llevaron puestos unos chalecos donde muestran la bandera española entre otras cosas. Afirma que "no íbamos buscando pelea, fuimos solamente por ver el concierto y que nos vieran los chalecos. Así es como captas gente para el club".

Todo esto ocurrió en un barrio de Zaragoza donde los vecinos están cansados de este tipo de peleas y aseguran que todos los fines de semana soportan peleas muy fuertes.