Asegura David Grafulla que durante todos los trabajos los operativos trabajan con la esperanza de encontrar viva a la víctima hasta el final.

Sobre los riesgos de acceder a una profundidad cercana a los 100 metros señala que "conllevan unos trámites de acceso increíbles". "La atmósfera es escasa en oxígeno, con riesgo tóxico explosivo, y de colapso de las paredes, aunque ese riesgo se anula porque el túnel se ha entubado. Además existe riesgo de fatiga por factores psicológicos", destaca.