El acontecimiento ocurrió durante el examen que Marta realizó para opositar a maestra. Como se solicitaba en las indicaciones previas a la prueba, la afectada apagó el teléfono y lo depositó en el sobre totalmente opaco que se le facilitó.

Durante el examen, se activó la alarma que tenía programada en el dispositivo, encendiéndose el móvil solo en el interior del sobre y emitiendo el sonido característico.

La perjudicada al estar informada de las indicaciones procedió como correspondía y aviso de la situación al Tribunal que se encargo de apagar el dispositivo. No fue necesario ni abrir el sobre ya que el teléfono simplemente con el contacto se apagó.

Marta continúo la prueba con total normalidad. La sorpresa llegó cuando a la hora de los resultados se encontró con la prueba suspensa por haber hecho uso de su dispositivo electrónico.